Grant te agradece la atención

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15 de octubre de 2013

Ojos color violeta



Titus es el septuagésimo séptimo heredero de una cumbre que se desmorona, de un mar de ortigas, de un imperio de roja herrumbre, de las huellas del ritual, que se hunden en la piedra hasta los tobillos.
Gormenghast.
Ensimismada y ruinosa, cavila en la sombra: la mampostería inmemorial, las torres y los pasadizos. ¿Todo se desmorona? No. Un céfiro sopla por una avenida de chapiteles, un pájaro canta, un arroyo brota impetuoso de la corriente asfixiada. En el corazón de un puño de piedra se agita una mano de muñeca y su calor se rebela contra la palma yerta. Una sombra se desplaza. Una araña se mueve.
Y la oscuridad serpentea entre los personajes.




Estas letras pertenecen a un escritor, poeta e ilustrador inglés que falleció de manera prematura, dejando sin finalizar la extensa obra que tenía en mente. Una obra muy poco conocida en nuestro país y que merece reivindicarse sin vacilación. Una obra que ha sido editorialmente ignorada en España de manera injusta e injustificada; una obra sin la cual la fantasía contemporánea no podría concebirse; que ha influido a multitud de artistas y escritores en más profundidad que otros nombres más celebrados (su contemporáneo Tolkien, por ejemplo). Michael Moorcock o China Miéville, entre otros,  le rinden vasallaje sin pudor.
Y aunque fuera de nuestras fronteras, estemos refiriéndonos a un clásico entre clásicos que ha sido incluido por la revista The Times entre los mejores 50 escritores británicos de finales del s.XX; o que prestigiosos críticos literarios como Harold Bloom lo hayan adscrito a su canon, por estos lares sigue siendo desconocido e ignorado.

Ah, ¿que a quién nos referimos? Cierto, todavía no os lo hemos presentado. Esta Tabla Esmeralda la vamos a dedicar a Mervyn Peake y a su saga inconclusa de Gormenghast.

Autorretrato de Mervyn Peake


Mervyn Peake no fue solo un escritor, también fue poeta y pintor. De hecho, su obra pictórica y como ilustrador es muy reconocida. Hizo sobresalientes trabajos para autores como Stevenson, Coleridge o la Alicia de Carroll.

 
Alicia

También trabajó como corresponsal durante la Segunda Guerra Mundial, plasmando con sus trazos la barbarie con la que se topó incluso en campos de concentración.

 Peake ante el desastre

Mervyn Peake nació en 1911 en Kiling, China, hijo de misioneros, en un momento bastante convulso del país asiático. La dinastía Qing había sido definitivamente derrocada, y en ese ambiente de la antigua tradición y protocolos imperiales en franca decadencia, ciudades fortificadas de muros impenetrables, cometas, linternas y procesiones callejeras, el pequeño Peake fue empapándose. 
Su experiencia bélica, indudablemente, también lo marcó, volcando la recurrente temática de la muerte y la decadencia en su obra literaria. Y es lo que encontramos, por supuesto, en Titus Groan, Gormenghast y Titus Alone sin lugar a dudas.
Con esta trilogía, aunque quedara truncada, renovó las bases de la fantasía gótica, introduciendo al lector en un mundo barroco, denso, surrealista, completamente insano.
Lo grotesco, lo bizarro, se aunaron bajo su pluma con la sátira y la descripción minuciosa, casi paranoica, al estilo Dickens de una galería de personajes más propia del Freaks de Tod Browning.
La intrincada psicología y riqueza simbólica no hacen mas que aumentar una atmósfera ya de por sí enrarecida y decrépita.
El conjunto es tan hermoso como angustioso, fascinante y asfixiante; y totalmente descorazonador. Porque aunque se trate de una obra considerada de fantasía, no hay criaturas fantásticas ni magia. Bueno, quizás los remanentes de una magia que quizás existió, sean las ceremonias, los rituales, que son los ajados cimientos de una realidad que se derrumba.

Pero en realidad esta falsa trilogía es inclasificable
¿Es una obra de ciencia-ficción distópica? Podría ser también, Titus Alone encaja en el género a la perfección, aunque nunca llegaremos a saber cuáles eran las intenciones de Mervyn Peake ni hasta dónde quería llevar su historia.




A pesar de que la trilogía de Gormenghast posea un tono oscuro y retorcido, Mervyn Peake fue un tipo amigable, de vivo ingenio, romántico y amante de su esposa y sus hijos.
Peake era un artista exuberante y de talento, cuya carrera quedó interrumpida para siempre por la enfermedad.
Mervyn Peake murió en 1968 cuando contaba sólamente con 57 años. Su dolencia, que no fue ni diagnosticada ni comprendida en su tiempo, fue un reclamo sensacionalista de algunos periodistas y detractores para otorgar un halo morboso a su obra y desprestigiarla, como si toda ella fuera resultado de su enfermedad. Ciertamente, la salud mental de Peake se deterioró profundamente, sufría de alucinaciones, delirios, así como de problemas cognitivos serios, parkinsonismo y desmayos. La terapia electro-convulsiva a la que fue sometido no ayudó en nada, ya que en realidad Mervyn Peake padecía una enfermedad neurodegenerativa que hasta hace pocos años no había sido siquiera descrita: demencia de cuerpos de Lewy.

Su dolencia no le permitió finalizar su obra cumbre, la historia de Titus Groan, septuagésimo séptimo conde de Groan y heredero de la inmensa mole de Gormenghast.
Peake nos legó Titus Groan (1946), Gormenghast (1950) y Titus Alone (1959). Esta última novela fue reeditada en 1970 gracias al trabajo de Langdon Jones, amigo personal de Peake, que recuperó textos que habían sido mutilados y eliminados de la chapucera primera edición. Hay que tener en cuenta que cuando Titus Alone se publicó por primera vez, Peake ya tenía avanzada su enfermedad. Es por ello que muchos opinan que quizás Titus Alone posea más de la dolencia de Peak que de su talento.

Existe una novela corta, Chico en la oscuridad (1956) que pertenece también al mundo de Gormenghast, en concreto al segundo volumen.


Manuscrito e ilustración de Peake


Gormenghast es un enorme y laberíntico castillo encaramado a una mole de roca. Es el territorio y feudo de los Groan (en inglés gemido o gruñido), una dinastía noble aislada y excluida del resto del mundo, inmersa y absorbida por ella misma en una grotesca atmósfera endogámica y ciega; temerosa y encadenada a la tradición, ceremonia y rituales más absurdos.

Titus Groan comienza con el nacimiento del heredero de Lord Sepulcravo y Lady Gertrude, un niñito de hermosos ojos violetas, que crecerá rodeado de decenas de servidores, un séquito de excéntricos cortesanos y el desapego absoluto de sus padres. Una madre únicamente preocupada por sus gatos blancos y los pájaros; algunos de ellos incluso han hecho sus nidos entre las marañas de sus cabellos pelirrojos. Un padre encerrado en su biblioteca, eludiendo sus responsabilidades como gobernante y que lentamente va enloqueciendo, creyéndose estar metamorfoseando en búho. 
Y como antagonista aparece el maravilloso personaje de Steerpike o Pirañavelo, un pinche de cocina que, con su inteligencia maquiavélica, decide hacerse dueño de su propio destino, superando su rol social y rompiendo los preceptos y bases del mundo de Gormenghast para intentar convertirse en el Maestro del Ritual.
Pirañavelo es héroe y villano, un revolucionario que se convierte en criminal, víctima del miasma de Gormenghast como lo son todos los demás... salvo Titus.

 Fuchsia Groan por Mervyn Peake

Mención aparte creemos que merece el personaje de Fuchsia, la hermana mayor de Titus, y que permanece ignorada por casi todos en el castillo. Es mujer, no puede ser hederera, no tiene poder. Fuchsia Groan es una adolescente caprichosa, con frecuentes estallidos de rabia pero que en realidad esconde un corazón dulce y amable; se evade de la realidad escondiéndose en su ático secreto para abandonarse a la ensoñación y a la lectura de cuentos fantásticos. Fuchsia sueña con que la amen... pero Gormenghast no es el lugar más adecuado para el amor.




Titus Groan como libro despliega ante los ojos del lector un abanico de personajes caricaturescos al más puro estilo del esperpento de Valle-Inclán, donde lo absurdo, el drama, la parodia y el horror se dan la mano.
Todo esto mediante un estilo muy visual (no en vano Peake era ilustrador), descriptivo y meticuloso hasta casi la exasperación. Como una pintura de Brueghel el Viejo o el Bosco.
Titus Groan fue prologado nada más y nada menos que por Anthony Burgess. Peake contaba con admiradores de la talla de Dylan Thomas o Graham Greene, aunque su reconocimiento no llegó hasta después de su muerte.

En el segundo libro, Gormenghast, Mervyn Peake nos relata la niñez y adolescencia de Titus, de la opresión de una sociedad anclada en el pasado y los rituales vacíos, que provocan pavor en nuestro protagonista. También nos cuenta sobre el fracaso de la voluntad de Pirañavelo.

No es un mensaje optimista el que nos quería transmitir Mervyn Peake, sino la agonía y desmoronamiento de un mundo sumergido en el crepúsculo.

En el tercer libro, Titus Alone o Titus Solo, el personaje principal emerge al mundo exterior. De una realidad pre-industrial nos topamos con elementos de alta teconología como videoconferencias, rayos asesinos y... científicos. La sexualidad anteriormente reprimida, se desborda. Es un salto enorme respecto a las dos anteriores novelas, lo que la hace menos comprendida y subraya las dudas sobre la estabilidad mental de Peake mientras la escribía.
Es evidente que Peake plasmó en Titus Alone sus propios temores, haciendo que su protagonista dudara entre lo que es real o no; y la atmósfera en general es más extraña si cabe, que en sus predecesoras. Titus Alone está más cerca de Lord Dunsany o Philip K. Dick... sobre todo de este útlimo, que sobre desgarros mentales sabía también un poco.

En Titus Alone Peake expresa que, tanto el arraigo al pasado y la tradición como el aferrarse al futuro como vía de escape, es estúpido y peligroso.

En 2011, centenario del nacimiento de Peake, se publicó Titus Awakes, con esbozos que dejó el autor sobre lo que le habría gustado que fuera su cuarto libro. Los textos fueron recopilados y engarzados por su viuda, la también pintora Maeve Gilmore.

La saga de Gormenghast es muy querida fuera de España y ha tenido múltiples adaptaciones, incluso una ópera.
En radio ha sido dramatizada profusamente en diversos países a lo largo del tiempo, y en el año 2000, la BBC produjo una miniserie muy recomendable donde se estamparon los dos primeros libros. Christopher Lee, que no se pierde una, hacía aparición en ella; así como Jonathan Rhys-Meyers interpretando a un Pirañavelo memorable.



¿Y cómo se pueden conseguir estos libros? Es una buena pregunta, porque en castellano la cosa está algo complicada de momento. 
Lo ideal es que si tenéis la pericia suficiente en inglés, os hagáis con ellos en la lengua original. Si no es así, simplemente comentaros, para que os hagáis una idea, que hasta hace escasamente 10 años, esta saga imprescindible no tenía ni traducción ni edición en español (qué vergüenza)... y los volúmenes publicados por Minotauro (con una traducción bastante esmerada aunque no incluían las ilustraciones de Peake), ya están completamente descatalogados y en el mercado de segunda mano los ejemplares son MUY escasos.
Por supuesto, no hay nada imposible, y en internet circulan numerosas versiones en epub y pdf (el que no se consuela es porque no quiere) aunque hay que andarse con ojo con las traducciones, por supuesto.


9 de octubre de 2013

Jornadas Gastronómicas Demoniacas en La Encantaria... ¡temblad todos!


Aleksandra Waliszewska

De nuevo Joan e Isabel, los dueños de este restaurante ya mítico de ZaraGotham, la han vuelto a liar parda.
Si creíamos que iban a parar con unas Jornadas Gastronómicas Ateas o con las dedicadas al mundo misteril, es que no sabemos todavía lo que es capaz de producir la pérfida cabecita de nuestro heavymetalchef favorito.

Unas jornadas gastronómicas demoniacas a las que estáis invitados a acudir, por supuesto. Desde el 16 de Octubre hasta el 17 de noviembre tenéis tiempo para degustarlas.
Y antes de que algunos pongáis el grito en el cielo, el emplear cinco minutillos en leer lo que tenéis a continuación puede ayudaros a comprender que estas Jornadas son, ante todo, para personas con sentido del humor y ganas de comer bien... Los prejuicios en la puerta afuera, gracias.

Prólogo:

"Demonios, espíritus impuros, criaturas sobrenaturales malévolas... hay muchas maneras de denominar lo que para el ser humano ha sido la encarnación de la Maldad, del dolor y sufrimiento; de la enfermedad, de la mentira, de la guerra y de la muerte.
Los enemigos más implacables del hombre, su Némesis y eterna fascinación también.
Da igual que acudamos a Sumer, a los pueblos inuit, a nuestra tradición judeo-cristiana o al lejano Japón.
Ellos siempre han estado entre nosotros porque son nosotros.
Son proyecciones de nuestros más arraigados temores y muestra de lo que el ser humano es capaz de hacer. Han sido siempre una manera efectiva de cercenar aquello de nosotros mismos que nos asquea, nos aterra; y construir un monstruo al que culpar, combatir... o adorar.
Los demonios siempre han dicho mucho de nuestra propia naturaleza, y como nosotros, han ido variando con el transcurrir de los siglos. Muchos de ellos no nacieron como entidades malvadas, ahí tenemos al nórdico Loki, o a los semíticos Baal y Astarté, que acabaron derivando en Lucifer, Beelzebub y Astaroth. Ahí están los asuras de la mitología hindú, deidades de naturaleza perniciosa enemigas de los dioses (devas) pero cuyas raíces en realidad no tenían nada particularmente maligno, como se puede rastrear en los Vedas o en el mazdeísmo.
Los dioses y los demonios cambian de nombre y características; es en ocasiones incluso difícil discernir entre unos y otros, porque en el fondo, ambos son capaces de traer la desgracia al ser humano... así como bienes indescriptibles. El Yavé del Antiguo Testamento es conocido por su despótica crueldad o la personalidad de cualquier dios del panteón olímpico también dejaba mucho que desear en cuestiones de ética y responsabilidad. ¿Y qué podríamos decir de los youkai de Japón? ¿Son maléficos o benévolos? Imposible dilucidar esa cuestión, ni los propios japoneses lo tienen claro.
Dioses y demonios hechos a nuestra imagen y semejanza por todo el planeta.
Y aquí estamos, en La Encantaria, conociendo a unos pocos de ellos a través de las habilidosas manos de Joan. Una fuente de inspiración a la que también acudieron Goya, Dostoievski o Black Sabbath; y los resultados no estuvieron nada mal.
Para disfrutar de este espléndido menú hay que dejar atrás nuestros propios prejuicios y ser capaces de distinguir entre lo que podría ser un acto de veneración o provocación... y lo que es, sencillamente, una manera diferente de disfrutar de la comida. ¡Y qué comida!
Que aproveche y la gocéis."



Toda la información pormenorizada sobre los platos que vais a poder degustar la tenéis aquí mismo:







Y, ¿dónde está La Encantaria? Pues en la  calle Sevilla nº 7 (tlf 627944502) en Zaragoza y se recomienda hacer reserva telefónica.





8 de octubre de 2013

Vuelta de Tuerca




Es muy complicado intentar reducir en el humilde espacio de un blog la figura de uno de los escritores norteamericanos más influyentes e importantes de la literatura del s. XIX y XX. Sin él, autores como Dos Passos, Gertrude Stein, o Hemingway no habrían redescubierto Europa, por ejemplo; y muchas características de la novela moderna que ahora tenemos asumidas y consideramos habituales, no existirían. Sin más.
Henry James (1843 - 1916) se puede considerar el principal adalid del Realismo Americano, fue contemporáneo de Flaubert, Zola y admirador de Balzac, George Sand o Iván Turguéniev.
Para él la novela, en sus propias palabras, debía "representar la vida" y "sus personajes deben ser reales y de tal catadura que podamos encontrárnoslos en la vida real." Y es lo que hizo Henry James en sus obras, pero lógicamente a través del filtro de sus propias experiencias vitales...


Henry James


Henry James, nacido en Nueva York en el seno de una familia de intelectuales, creció en un ambiente entusiasta de la cultura y el arte. Estudió con diferentes tutores en Italia, Suiza, Inglaterra, Alemania o Francia junto a sus hermanos, lo que impregnó sus obras de un aire cosmopolita. En ellas representaba un mundo refinado vasallo de la inteligencia, el arte y la cultura, donde destacaba la continua batalla entre el individuo y la sociedad. Y todo ello a través de un estilo muy personal y complejo, oblicuo, en zigzag; donde las reglas gramaticales a veces se comban en largas oraciones, casi incomprensibles, que se desgranan en digresiones imitando el tomo íntimo y la ambigüedad de la conversación humana.

¿Cómo puede ser que el autor de obras como Retrato de una dama (1881) o La copa dorada (1904), profundas y minuciosas estampas psicológicas de la sociedad que frecuentaba, se interesara por... ¿los cuentos de fantasmas? ¡y que los escribiera... y no pocos además!

El propio Henry James reconocía que la temática sobrenatural no era su predilecta y que se inclinaba más a la observación de lo real, de lo familiar. Pero quizás a causa de malas experiencias personales, como la muerte de sus padres y la de su querida hermana menor, Alice; o la nefasta recepción de sus obras teatrales, James se aisló, se fue a vivir a una típica casona georgiana en un pueblecito de Sussex y comenzó a rumiar lo que sería la novela que hoy nos interesa: Vuelta de tuerca (1898).

Primera edición de Vuelta de tuerca

Para Henry James lo sobrenatural fue en realidad una herramienta para profundizar en la descripción de emociones o pensamientos que a través del realismo no habría podido plasmar.
El pensamiento mágico no dejaba de vincularse con lo primitivo, lo irracional, lo ancestral; era al fin y al cabo la evasión de la mentalidad pragmática, burguesa y capitalista de la sociedad victoriana. Por ello, las historias de fantasmas estaban muy en boga en la época y Henry James, en un afán rigurosamente experimental, decidió adentrarse en la novela gótica pero desde una óptica diferente, una perspectiva que lo cambiaría todo.

Tanto Henry James como su hermano William, psicólogo, filósofo pragmático y hombre de Ciencia, estaban muy interesados por el fenómeno espírita, muy célebre en esos años. William James, como científico, estudió este fenómeno y sus investigaciones fueron presentadas en la Society for Psychical Research (SPR). Vale la pena comentar que en esta prestigiosa institución militaron varios premios Nobel y profesionales de ramas tan dispares como la astronomía, la filosofía, la literatura o la física.

Tomando como base las actas clínicas de los casos estudiados de la SPR, Henry James fue construyendo un mundo fantasmagórico que rompió totalmente con la visión tradicional gótica. Sus espectros surgen a la luz del día, son silenciosos, son reconocibles. La figura del fantasma se diluye para convertirse en una metáfora, para transfigurarse en las proyecciones de la psique de los personajes o ser sencillamente el símbolo de las relaciones entre ellos.

 Los dos hermanos James

Pero, ¿cuál es el argumento de Vuelta de tuerca? ¿De qué va? ¿A qué viene tanto revuelo?
Vuelta de tuerca cuenta en primera persona la historia de una (apocada y reprimida) institutriz que es contratada para educar a dos niños de aspecto angelical en una apartada mansión victoriana. Pero el edificio guarda turbios secretos que han sobrecogido las mentes de los dos pupilos, y en su determinación por protegerlos, la institutriz comienza a ser testigo de fenómenos inexplicables: fantasmas.

Las influencias de esta novela son muy variadas y reconocibles: tenemos una parodia elegante de la Jane Eyre de Charlotte Brontë, el historial clínico de Lucy R. de la obra La histeria de Sigmund Freud; la balada de Goethe El rey de los elfos o El cuento de la vieja niñera de Elizabeth Gaskell. Henry James declaró que el germen inicial fue la espeluznante historia que el arzobispo de Canterbury, Edward White Beson, le relató una noche de invierno en su solitaria casa de Sussex. Esta historia era sobre unos niños que estaba poseídos por los espíritus de dos criados muertos.

El arzobispo poniendo en canción a James

Desde nuestra panorámica, algo bastante inofensivo e incluso candoroso, ¿cierto? Pero Henry James da una vuelta de tuerca al asunto.
A través de la típica estructura narrativa concéntrica de novelones góticos como Melmoth el Errabundo, el Monje o Los misterios de Udolfo, de reminiscencias oníricas, James creó un texto ambiguo, oscuro, indeterminado. ¿Es cierto el testimonio de la institutriz? ¿Lo que sucede tiene una explicación racional o sobrenatural?
Esta obra, como su propio autor manifestó, es "una trampa para incautos". El lenguaje encubierto y de doble sentido, la vaguedad absoluta y las lagunas para nada azarosas, aumentan el interés así como el desasosiego y terror del lector, que proyecta sus propios temores o deseos en los personajes.
¿Son los niños víctimas del profundo desequilibrio psicológico de la institutriz, estando indefensos y a su completa merced? ¿O en realidad se están haciendo los inocentes?
Es un estudio primoroso de la maldad humana.

No en vano, Vuelta de tuerca es uno de los relatos de temática sobrenatural que más se han interpretado y estudiado, sin llegar a ninguna conclusión en firme. Se ha hecho desde la perspectiva marxista, feminista, deconstruccionista, homoerótica... Es lo que tiene una obra deliberadamente equívoca.
Oscar Wilde dijo de ella: "Es un cuento absolutamente extraordinario, terrorífico, venenoso, como una tragedia isabelina".


La novela tuvo desde muy temprano multitud de adaptaciones teatrales y cinematográficas, incluso operísticas. Algunas más afortunadas que otras y todas ellas con la enorme dificultad de su interpretación. Desde la Tabla Esmeralda destacamos tres muy concretas:

El telefilm The turn of the screw (1959) protagonizado por la grandísima Ingrid Bergman y que le valió un premio Emmy por su trabajo.


            


The Innocents (1961) de guion co-escrito por Truman Capote y con una Deborah Kerr rutilante.

   
La gran Kate Bush también buscó inspiración en James para crear sus canciones

Y El celo (2000) del mallorquín Antoni Aloy, donde Lauren Bacall y Harvey Keitel no dejan a nadie impasible con sus interpretaciones.


                             


Para los interesados en otros relatos de Henry James dedicados a fantasmas, recomendaros la publicación de Valdemar 13 cuentos de fantasmas, donde también se incluye Vuelta de tuerca. El precio es... digamos que impactante, pero la cuidada edición de la Colección Gótica, bien lo vale.
Para a los que la economía apriete algo más (habitual en estos tiempos) y estéis suscritos a scribd, este enlace os será de gran utilidad. 



7 de octubre de 2013

Cowboys from Hell

 

Es casi imperdonable que en la Tabla Esmeralda todavía no hayamos siquiera mentado a uno de los personajes comiqueros más relacionados con lo sobrenatural que existen: El Motorista Fantasma.

Obviamente, existen muchos más que poseen habilidades mágicas, como nuestro querido Doctor Extraño, la Bruja Escarlata, la maravillosa Zatanna o Ilyana Nikolievna Rasputina, alias Magick. Pero el Motorista Fantasma tiene una serie de cualidades y un origen intrincado que lo hacen uno de los favoritos de muchos lectores. Así que en las siguientes líneas vamos a presentarte, someramente, al espíritu de la venganza del mundo del cómic, la calavera llameante, el motorista venido del Infierno.


El Motorista Fantasma es un anti-héroe clásico que nació en la mente de Gary Friedrich y el inefable Stan Lee allá a inicios de los años 70. Su origen no es simple ni tampoco ha habido un único motorista fantasma, así que, para no liarnos demasiado, os lo vamos a contar como si fuera un pequeño cuento de terror...

 Gary Friedrich enfrentándose a su criatura

¿Alguien sabe quién es Mephisto? ¿Y Zarathos
Pues con ellos empieza la rocambolesca historia del Motorista Fantasma. 
Mephisto en el universo Marvel es un demonio extremedamente poderoso de origen desconocido. Se ha hecho pasar por Satán, Belcebú, el Diablo... aunque no lo es en realidad. Ni siquiera se conoce su verdadero nombre, pues Mephisto es simplemente otra manera que tienen los humanos de llamarlo inspirándose en el Fausto de Goethe.
Mephisto reina en sus propios dominios extradimensionales, habitado por otros demonios menores que le sirven y los espíritus de seres humanos a los que ha esclavizado. Su afán por poseer todo tipo de almas es casi coleccionista y no se para únicamente en las de seres humanos, es bien conocida su codicia por el espíritu de Estela Plateada o la del mismísimo Thor.
A Mephisto le gusta llamar a sus dominios "Infierno", aunque no tenga nada que ver con él, pero aprovecha el pavor que suscita ese hipotético lugar para dominar a través del miedo las voluntades de los humanos.
Las mismas pretensiones coleccionistas tenía el demonio Zarathos, que aliándose con un shaman, empezó a acumular tal número de almas humanas que llamó la atención de Mephisto.
El poder de ambos rivalizaba, así que Mephisto, a través de una estratagema, decidió finalizar con ese problema y someter a Zarathos a su voluntad. Y lo consiguió, no sin antes enzarzarse en una épica batalla, por supuesto.

Zarathos haciendo una declaración de principios


Mephisto continuó aumentando la población de su "Infierno", ahora con Zarathos como súbdito forzoso, y realizando pactos fraudulentos con humanos desesperados. Así es como en el s. XX se topa con Johnny Blaze, descendiente de un antiguo "cliente" de contrato. Pero Johnny Blaze es distinto a otros "socios" que haya tenido Mefisto, es heredero de un talismán, de un Medallón de Poder, cuya posesión tiene para su dueño digamos que consecuencias... imprevisibles.

Johnny Blaze, acuciado por la inevitable muerte de su padre adoptivo, el motorista acrobático Crash Simpson, a causa de una enfermedad, realiza un pacto con Mephisto en el que le entregará su alma si le salva la vida. Mephisto accede pero, por supuesto, reservándose sus habituales argucias.
Crash Simpson sana, pero oh, sorpresa, muere al poco realizando un nuevo número acrobático con su moto. Mephisto exige su pago igualmente (faltaba más) pero Johnny Blaze, junto a la hija de Crash, Roxane, le hacen frente conscientes de la estafa y logran rechazarlo. Pero la lucha tiene sus secuelas y Mephisto consigue en la lid unir la esencia del demonio Zarathos al cuerpo de Johnny Blaze.


A partir de entonces Zarathos y Blaze encarnarán el Espíritu de la Venganza del Motorista Fantasma, lucharán por su control fusionando ambos sus espíritus y cada noche irán a la caza, captura y castigo de todos los criminales que se crucen por su camino. Sin excepción, sin piedad... sin control.
Los destrozos que causa Zarathos son preocupación de Blaze, lo que lo lleva a buscar siempre una manera de exorcizar la esencia de este demonio fuera de su cuerpo.

Cuando Blaze se convierte en el Motorista Fantasma, su cabeza se convierte en una calavera llameante y sus ojos poseen "la mirada del castigo", que es capaz de provocar en la víctima el mismo dolor y daño que esta haya provocado a su vez. La moto que conduce posee unas ruedas compuestas de fuego infernal místico.

Con el tiempo, Blaze consigue liberarse de Zarathos y el Motorista Fantasma no vuelve a surgir en él... pero sí en su hermano perdido, Daniel Ketch.

Pero, ¿qué es el Motorista Fantasma?
El Motorista Fantasma es un Espíritu de la Venganza creado por Dios, a su servicio, y que solo puede ser destruido por Él. Es la furia de Dios. No hay un único Espíritu de la Venganza, y su existencia está vinculada a la lucha contra fuerzas sobrenaturales del Mal. De hecho, los Espíritus de la Venganza combatieron hace siglos contra Zarathos; y para vencerlo, se sacrificaron fusionando sus esencias y creando el Medallón de Poder. Este Medallón acabó fragmentado en manos de dos familias, una de ellas la de Johnny Blaze.

Y esta embrollada y culebronesca historia es, muy por encima, la del Motorista Fantasma, donde genios como Gil Kane, John Byrne, DeMatteis o nuestro compatriota Salvador Larroca han desplegado su talento. Un personaje oscuro, tortuoso, cruel, místico y a ratos grotesco que no podéis perderos.

By the way, como muchos personajes de cómic, el Motorista Fantasma también tiene sus propias versiones cinematográficas... de las cuales os recomendamos encarecidamente huyáis como de la peste

Desde luego no es de lo mejor que has hecho, amigo Cage


Si estás escuchando el audio del podcast, te recomendamos le eches una oreja a la entrevista que mantuvimos en la Tabla Esmeralda con Salvador Larroca... ¡que la disfrutes!




Ojos color violeta

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Titus es el septuagésimo séptimo heredero de una cumbre que se desmorona, de un mar de ortigas, de un imperio de roja herrumbre, de las huellas del ritual, que se hunden en la piedra hasta los tobillos.
Gormenghast.
Ensimismada y ruinosa, cavila en la sombra: la mampostería inmemorial, las torres y los pasadizos. ¿Todo se desmorona? No. Un céfiro sopla por una avenida de chapiteles, un pájaro canta, un arroyo brota impetuoso de la corriente asfixiada. En el corazón de un puño de piedra se agita una mano de muñeca y su calor se rebela contra la palma yerta. Una sombra se desplaza. Una araña se mueve.
Y la oscuridad serpentea entre los personajes.




Estas letras pertenecen a un escritor, poeta e ilustrador inglés que falleció de manera prematura, dejando sin finalizar la extensa obra que tenía en mente. Una obra muy poco conocida en nuestro país y que merece reivindicarse sin vacilación. Una obra que ha sido editorialmente ignorada en España de manera injusta e injustificada; una obra sin la cual la fantasía contemporánea no podría concebirse; que ha influido a multitud de artistas y escritores en más profundidad que otros nombres más celebrados (su contemporáneo Tolkien, por ejemplo). Michael Moorcock o China Miéville, entre otros,  le rinden vasallaje sin pudor.
Y aunque fuera de nuestras fronteras, estemos refiriéndonos a un clásico entre clásicos que ha sido incluido por la revista The Times entre los mejores 50 escritores británicos de finales del s.XX; o que prestigiosos críticos literarios como Harold Bloom lo hayan adscrito a su canon, por estos lares sigue siendo desconocido e ignorado.

Ah, ¿que a quién nos referimos? Cierto, todavía no os lo hemos presentado. Esta Tabla Esmeralda la vamos a dedicar a Mervyn Peake y a su saga inconclusa de Gormenghast.

Autorretrato de Mervyn Peake


Mervyn Peake no fue solo un escritor, también fue poeta y pintor. De hecho, su obra pictórica y como ilustrador es muy reconocida. Hizo sobresalientes trabajos para autores como Stevenson, Coleridge o la Alicia de Carroll.

 
Alicia

También trabajó como corresponsal durante la Segunda Guerra Mundial, plasmando con sus trazos la barbarie con la que se topó incluso en campos de concentración.

 Peake ante el desastre

Mervyn Peake nació en 1911 en Kiling, China, hijo de misioneros, en un momento bastante convulso del país asiático. La dinastía Qing había sido definitivamente derrocada, y en ese ambiente de la antigua tradición y protocolos imperiales en franca decadencia, ciudades fortificadas de muros impenetrables, cometas, linternas y procesiones callejeras, el pequeño Peake fue empapándose. 
Su experiencia bélica, indudablemente, también lo marcó, volcando la recurrente temática de la muerte y la decadencia en su obra literaria. Y es lo que encontramos, por supuesto, en Titus Groan, Gormenghast y Titus Alone sin lugar a dudas.
Con esta trilogía, aunque quedara truncada, renovó las bases de la fantasía gótica, introduciendo al lector en un mundo barroco, denso, surrealista, completamente insano.
Lo grotesco, lo bizarro, se aunaron bajo su pluma con la sátira y la descripción minuciosa, casi paranoica, al estilo Dickens de una galería de personajes más propia del Freaks de Tod Browning.
La intrincada psicología y riqueza simbólica no hacen mas que aumentar una atmósfera ya de por sí enrarecida y decrépita.
El conjunto es tan hermoso como angustioso, fascinante y asfixiante; y totalmente descorazonador. Porque aunque se trate de una obra considerada de fantasía, no hay criaturas fantásticas ni magia. Bueno, quizás los remanentes de una magia que quizás existió, sean las ceremonias, los rituales, que son los ajados cimientos de una realidad que se derrumba.

Pero en realidad esta falsa trilogía es inclasificable
¿Es una obra de ciencia-ficción distópica? Podría ser también, Titus Alone encaja en el género a la perfección, aunque nunca llegaremos a saber cuáles eran las intenciones de Mervyn Peake ni hasta dónde quería llevar su historia.




A pesar de que la trilogía de Gormenghast posea un tono oscuro y retorcido, Mervyn Peake fue un tipo amigable, de vivo ingenio, romántico y amante de su esposa y sus hijos.
Peake era un artista exuberante y de talento, cuya carrera quedó interrumpida para siempre por la enfermedad.
Mervyn Peake murió en 1968 cuando contaba sólamente con 57 años. Su dolencia, que no fue ni diagnosticada ni comprendida en su tiempo, fue un reclamo sensacionalista de algunos periodistas y detractores para otorgar un halo morboso a su obra y desprestigiarla, como si toda ella fuera resultado de su enfermedad. Ciertamente, la salud mental de Peake se deterioró profundamente, sufría de alucinaciones, delirios, así como de problemas cognitivos serios, parkinsonismo y desmayos. La terapia electro-convulsiva a la que fue sometido no ayudó en nada, ya que en realidad Mervyn Peake padecía una enfermedad neurodegenerativa que hasta hace pocos años no había sido siquiera descrita: demencia de cuerpos de Lewy.

Su dolencia no le permitió finalizar su obra cumbre, la historia de Titus Groan, septuagésimo séptimo conde de Groan y heredero de la inmensa mole de Gormenghast.
Peake nos legó Titus Groan (1946), Gormenghast (1950) y Titus Alone (1959). Esta última novela fue reeditada en 1970 gracias al trabajo de Langdon Jones, amigo personal de Peake, que recuperó textos que habían sido mutilados y eliminados de la chapucera primera edición. Hay que tener en cuenta que cuando Titus Alone se publicó por primera vez, Peake ya tenía avanzada su enfermedad. Es por ello que muchos opinan que quizás Titus Alone posea más de la dolencia de Peak que de su talento.

Existe una novela corta, Chico en la oscuridad (1956) que pertenece también al mundo de Gormenghast, en concreto al segundo volumen.


Manuscrito e ilustración de Peake


Gormenghast es un enorme y laberíntico castillo encaramado a una mole de roca. Es el territorio y feudo de los Groan (en inglés gemido o gruñido), una dinastía noble aislada y excluida del resto del mundo, inmersa y absorbida por ella misma en una grotesca atmósfera endogámica y ciega; temerosa y encadenada a la tradición, ceremonia y rituales más absurdos.

Titus Groan comienza con el nacimiento del heredero de Lord Sepulcravo y Lady Gertrude, un niñito de hermosos ojos violetas, que crecerá rodeado de decenas de servidores, un séquito de excéntricos cortesanos y el desapego absoluto de sus padres. Una madre únicamente preocupada por sus gatos blancos y los pájaros; algunos de ellos incluso han hecho sus nidos entre las marañas de sus cabellos pelirrojos. Un padre encerrado en su biblioteca, eludiendo sus responsabilidades como gobernante y que lentamente va enloqueciendo, creyéndose estar metamorfoseando en búho. 
Y como antagonista aparece el maravilloso personaje de Steerpike o Pirañavelo, un pinche de cocina que, con su inteligencia maquiavélica, decide hacerse dueño de su propio destino, superando su rol social y rompiendo los preceptos y bases del mundo de Gormenghast para intentar convertirse en el Maestro del Ritual.
Pirañavelo es héroe y villano, un revolucionario que se convierte en criminal, víctima del miasma de Gormenghast como lo son todos los demás... salvo Titus.

 Fuchsia Groan por Mervyn Peake

Mención aparte creemos que merece el personaje de Fuchsia, la hermana mayor de Titus, y que permanece ignorada por casi todos en el castillo. Es mujer, no puede ser hederera, no tiene poder. Fuchsia Groan es una adolescente caprichosa, con frecuentes estallidos de rabia pero que en realidad esconde un corazón dulce y amable; se evade de la realidad escondiéndose en su ático secreto para abandonarse a la ensoñación y a la lectura de cuentos fantásticos. Fuchsia sueña con que la amen... pero Gormenghast no es el lugar más adecuado para el amor.




Titus Groan como libro despliega ante los ojos del lector un abanico de personajes caricaturescos al más puro estilo del esperpento de Valle-Inclán, donde lo absurdo, el drama, la parodia y el horror se dan la mano.
Todo esto mediante un estilo muy visual (no en vano Peake era ilustrador), descriptivo y meticuloso hasta casi la exasperación. Como una pintura de Brueghel el Viejo o el Bosco.
Titus Groan fue prologado nada más y nada menos que por Anthony Burgess. Peake contaba con admiradores de la talla de Dylan Thomas o Graham Greene, aunque su reconocimiento no llegó hasta después de su muerte.

En el segundo libro, Gormenghast, Mervyn Peake nos relata la niñez y adolescencia de Titus, de la opresión de una sociedad anclada en el pasado y los rituales vacíos, que provocan pavor en nuestro protagonista. También nos cuenta sobre el fracaso de la voluntad de Pirañavelo.

No es un mensaje optimista el que nos quería transmitir Mervyn Peake, sino la agonía y desmoronamiento de un mundo sumergido en el crepúsculo.

En el tercer libro, Titus Alone o Titus Solo, el personaje principal emerge al mundo exterior. De una realidad pre-industrial nos topamos con elementos de alta teconología como videoconferencias, rayos asesinos y... científicos. La sexualidad anteriormente reprimida, se desborda. Es un salto enorme respecto a las dos anteriores novelas, lo que la hace menos comprendida y subraya las dudas sobre la estabilidad mental de Peake mientras la escribía.
Es evidente que Peake plasmó en Titus Alone sus propios temores, haciendo que su protagonista dudara entre lo que es real o no; y la atmósfera en general es más extraña si cabe, que en sus predecesoras. Titus Alone está más cerca de Lord Dunsany o Philip K. Dick... sobre todo de este útlimo, que sobre desgarros mentales sabía también un poco.

En Titus Alone Peake expresa que, tanto el arraigo al pasado y la tradición como el aferrarse al futuro como vía de escape, es estúpido y peligroso.

En 2011, centenario del nacimiento de Peake, se publicó Titus Awakes, con esbozos que dejó el autor sobre lo que le habría gustado que fuera su cuarto libro. Los textos fueron recopilados y engarzados por su viuda, la también pintora Maeve Gilmore.

La saga de Gormenghast es muy querida fuera de España y ha tenido múltiples adaptaciones, incluso una ópera.
En radio ha sido dramatizada profusamente en diversos países a lo largo del tiempo, y en el año 2000, la BBC produjo una miniserie muy recomendable donde se estamparon los dos primeros libros. Christopher Lee, que no se pierde una, hacía aparición en ella; así como Jonathan Rhys-Meyers interpretando a un Pirañavelo memorable.



¿Y cómo se pueden conseguir estos libros? Es una buena pregunta, porque en castellano la cosa está algo complicada de momento. 
Lo ideal es que si tenéis la pericia suficiente en inglés, os hagáis con ellos en la lengua original. Si no es así, simplemente comentaros, para que os hagáis una idea, que hasta hace escasamente 10 años, esta saga imprescindible no tenía ni traducción ni edición en español (qué vergüenza)... y los volúmenes publicados por Minotauro (con una traducción bastante esmerada aunque no incluían las ilustraciones de Peake), ya están completamente descatalogados y en el mercado de segunda mano los ejemplares son MUY escasos.
Por supuesto, no hay nada imposible, y en internet circulan numerosas versiones en epub y pdf (el que no se consuela es porque no quiere) aunque hay que andarse con ojo con las traducciones, por supuesto.


Jornadas Gastronómicas Demoniacas en La Encantaria... ¡temblad todos!

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Aleksandra Waliszewska

De nuevo Joan e Isabel, los dueños de este restaurante ya mítico de ZaraGotham, la han vuelto a liar parda.
Si creíamos que iban a parar con unas Jornadas Gastronómicas Ateas o con las dedicadas al mundo misteril, es que no sabemos todavía lo que es capaz de producir la pérfida cabecita de nuestro heavymetalchef favorito.

Unas jornadas gastronómicas demoniacas a las que estáis invitados a acudir, por supuesto. Desde el 16 de Octubre hasta el 17 de noviembre tenéis tiempo para degustarlas.
Y antes de que algunos pongáis el grito en el cielo, el emplear cinco minutillos en leer lo que tenéis a continuación puede ayudaros a comprender que estas Jornadas son, ante todo, para personas con sentido del humor y ganas de comer bien... Los prejuicios en la puerta afuera, gracias.

Prólogo:

"Demonios, espíritus impuros, criaturas sobrenaturales malévolas... hay muchas maneras de denominar lo que para el ser humano ha sido la encarnación de la Maldad, del dolor y sufrimiento; de la enfermedad, de la mentira, de la guerra y de la muerte.
Los enemigos más implacables del hombre, su Némesis y eterna fascinación también.
Da igual que acudamos a Sumer, a los pueblos inuit, a nuestra tradición judeo-cristiana o al lejano Japón.
Ellos siempre han estado entre nosotros porque son nosotros.
Son proyecciones de nuestros más arraigados temores y muestra de lo que el ser humano es capaz de hacer. Han sido siempre una manera efectiva de cercenar aquello de nosotros mismos que nos asquea, nos aterra; y construir un monstruo al que culpar, combatir... o adorar.
Los demonios siempre han dicho mucho de nuestra propia naturaleza, y como nosotros, han ido variando con el transcurrir de los siglos. Muchos de ellos no nacieron como entidades malvadas, ahí tenemos al nórdico Loki, o a los semíticos Baal y Astarté, que acabaron derivando en Lucifer, Beelzebub y Astaroth. Ahí están los asuras de la mitología hindú, deidades de naturaleza perniciosa enemigas de los dioses (devas) pero cuyas raíces en realidad no tenían nada particularmente maligno, como se puede rastrear en los Vedas o en el mazdeísmo.
Los dioses y los demonios cambian de nombre y características; es en ocasiones incluso difícil discernir entre unos y otros, porque en el fondo, ambos son capaces de traer la desgracia al ser humano... así como bienes indescriptibles. El Yavé del Antiguo Testamento es conocido por su despótica crueldad o la personalidad de cualquier dios del panteón olímpico también dejaba mucho que desear en cuestiones de ética y responsabilidad. ¿Y qué podríamos decir de los youkai de Japón? ¿Son maléficos o benévolos? Imposible dilucidar esa cuestión, ni los propios japoneses lo tienen claro.
Dioses y demonios hechos a nuestra imagen y semejanza por todo el planeta.
Y aquí estamos, en La Encantaria, conociendo a unos pocos de ellos a través de las habilidosas manos de Joan. Una fuente de inspiración a la que también acudieron Goya, Dostoievski o Black Sabbath; y los resultados no estuvieron nada mal.
Para disfrutar de este espléndido menú hay que dejar atrás nuestros propios prejuicios y ser capaces de distinguir entre lo que podría ser un acto de veneración o provocación... y lo que es, sencillamente, una manera diferente de disfrutar de la comida. ¡Y qué comida!
Que aproveche y la gocéis."



Toda la información pormenorizada sobre los platos que vais a poder degustar la tenéis aquí mismo:







Y, ¿dónde está La Encantaria? Pues en la  calle Sevilla nº 7 (tlf 627944502) en Zaragoza y se recomienda hacer reserva telefónica.





Vuelta de Tuerca

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Es muy complicado intentar reducir en el humilde espacio de un blog la figura de uno de los escritores norteamericanos más influyentes e importantes de la literatura del s. XIX y XX. Sin él, autores como Dos Passos, Gertrude Stein, o Hemingway no habrían redescubierto Europa, por ejemplo; y muchas características de la novela moderna que ahora tenemos asumidas y consideramos habituales, no existirían. Sin más.
Henry James (1843 - 1916) se puede considerar el principal adalid del Realismo Americano, fue contemporáneo de Flaubert, Zola y admirador de Balzac, George Sand o Iván Turguéniev.
Para él la novela, en sus propias palabras, debía "representar la vida" y "sus personajes deben ser reales y de tal catadura que podamos encontrárnoslos en la vida real." Y es lo que hizo Henry James en sus obras, pero lógicamente a través del filtro de sus propias experiencias vitales...


Henry James


Henry James, nacido en Nueva York en el seno de una familia de intelectuales, creció en un ambiente entusiasta de la cultura y el arte. Estudió con diferentes tutores en Italia, Suiza, Inglaterra, Alemania o Francia junto a sus hermanos, lo que impregnó sus obras de un aire cosmopolita. En ellas representaba un mundo refinado vasallo de la inteligencia, el arte y la cultura, donde destacaba la continua batalla entre el individuo y la sociedad. Y todo ello a través de un estilo muy personal y complejo, oblicuo, en zigzag; donde las reglas gramaticales a veces se comban en largas oraciones, casi incomprensibles, que se desgranan en digresiones imitando el tomo íntimo y la ambigüedad de la conversación humana.

¿Cómo puede ser que el autor de obras como Retrato de una dama (1881) o La copa dorada (1904), profundas y minuciosas estampas psicológicas de la sociedad que frecuentaba, se interesara por... ¿los cuentos de fantasmas? ¡y que los escribiera... y no pocos además!

El propio Henry James reconocía que la temática sobrenatural no era su predilecta y que se inclinaba más a la observación de lo real, de lo familiar. Pero quizás a causa de malas experiencias personales, como la muerte de sus padres y la de su querida hermana menor, Alice; o la nefasta recepción de sus obras teatrales, James se aisló, se fue a vivir a una típica casona georgiana en un pueblecito de Sussex y comenzó a rumiar lo que sería la novela que hoy nos interesa: Vuelta de tuerca (1898).

Primera edición de Vuelta de tuerca

Para Henry James lo sobrenatural fue en realidad una herramienta para profundizar en la descripción de emociones o pensamientos que a través del realismo no habría podido plasmar.
El pensamiento mágico no dejaba de vincularse con lo primitivo, lo irracional, lo ancestral; era al fin y al cabo la evasión de la mentalidad pragmática, burguesa y capitalista de la sociedad victoriana. Por ello, las historias de fantasmas estaban muy en boga en la época y Henry James, en un afán rigurosamente experimental, decidió adentrarse en la novela gótica pero desde una óptica diferente, una perspectiva que lo cambiaría todo.

Tanto Henry James como su hermano William, psicólogo, filósofo pragmático y hombre de Ciencia, estaban muy interesados por el fenómeno espírita, muy célebre en esos años. William James, como científico, estudió este fenómeno y sus investigaciones fueron presentadas en la Society for Psychical Research (SPR). Vale la pena comentar que en esta prestigiosa institución militaron varios premios Nobel y profesionales de ramas tan dispares como la astronomía, la filosofía, la literatura o la física.

Tomando como base las actas clínicas de los casos estudiados de la SPR, Henry James fue construyendo un mundo fantasmagórico que rompió totalmente con la visión tradicional gótica. Sus espectros surgen a la luz del día, son silenciosos, son reconocibles. La figura del fantasma se diluye para convertirse en una metáfora, para transfigurarse en las proyecciones de la psique de los personajes o ser sencillamente el símbolo de las relaciones entre ellos.

 Los dos hermanos James

Pero, ¿cuál es el argumento de Vuelta de tuerca? ¿De qué va? ¿A qué viene tanto revuelo?
Vuelta de tuerca cuenta en primera persona la historia de una (apocada y reprimida) institutriz que es contratada para educar a dos niños de aspecto angelical en una apartada mansión victoriana. Pero el edificio guarda turbios secretos que han sobrecogido las mentes de los dos pupilos, y en su determinación por protegerlos, la institutriz comienza a ser testigo de fenómenos inexplicables: fantasmas.

Las influencias de esta novela son muy variadas y reconocibles: tenemos una parodia elegante de la Jane Eyre de Charlotte Brontë, el historial clínico de Lucy R. de la obra La histeria de Sigmund Freud; la balada de Goethe El rey de los elfos o El cuento de la vieja niñera de Elizabeth Gaskell. Henry James declaró que el germen inicial fue la espeluznante historia que el arzobispo de Canterbury, Edward White Beson, le relató una noche de invierno en su solitaria casa de Sussex. Esta historia era sobre unos niños que estaba poseídos por los espíritus de dos criados muertos.

El arzobispo poniendo en canción a James

Desde nuestra panorámica, algo bastante inofensivo e incluso candoroso, ¿cierto? Pero Henry James da una vuelta de tuerca al asunto.
A través de la típica estructura narrativa concéntrica de novelones góticos como Melmoth el Errabundo, el Monje o Los misterios de Udolfo, de reminiscencias oníricas, James creó un texto ambiguo, oscuro, indeterminado. ¿Es cierto el testimonio de la institutriz? ¿Lo que sucede tiene una explicación racional o sobrenatural?
Esta obra, como su propio autor manifestó, es "una trampa para incautos". El lenguaje encubierto y de doble sentido, la vaguedad absoluta y las lagunas para nada azarosas, aumentan el interés así como el desasosiego y terror del lector, que proyecta sus propios temores o deseos en los personajes.
¿Son los niños víctimas del profundo desequilibrio psicológico de la institutriz, estando indefensos y a su completa merced? ¿O en realidad se están haciendo los inocentes?
Es un estudio primoroso de la maldad humana.

No en vano, Vuelta de tuerca es uno de los relatos de temática sobrenatural que más se han interpretado y estudiado, sin llegar a ninguna conclusión en firme. Se ha hecho desde la perspectiva marxista, feminista, deconstruccionista, homoerótica... Es lo que tiene una obra deliberadamente equívoca.
Oscar Wilde dijo de ella: "Es un cuento absolutamente extraordinario, terrorífico, venenoso, como una tragedia isabelina".


La novela tuvo desde muy temprano multitud de adaptaciones teatrales y cinematográficas, incluso operísticas. Algunas más afortunadas que otras y todas ellas con la enorme dificultad de su interpretación. Desde la Tabla Esmeralda destacamos tres muy concretas:

El telefilm The turn of the screw (1959) protagonizado por la grandísima Ingrid Bergman y que le valió un premio Emmy por su trabajo.


            


The Innocents (1961) de guion co-escrito por Truman Capote y con una Deborah Kerr rutilante.

   
La gran Kate Bush también buscó inspiración en James para crear sus canciones

Y El celo (2000) del mallorquín Antoni Aloy, donde Lauren Bacall y Harvey Keitel no dejan a nadie impasible con sus interpretaciones.


                             


Para los interesados en otros relatos de Henry James dedicados a fantasmas, recomendaros la publicación de Valdemar 13 cuentos de fantasmas, donde también se incluye Vuelta de tuerca. El precio es... digamos que impactante, pero la cuidada edición de la Colección Gótica, bien lo vale.
Para a los que la economía apriete algo más (habitual en estos tiempos) y estéis suscritos a scribd, este enlace os será de gran utilidad. 



Cowboys from Hell

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Es casi imperdonable que en la Tabla Esmeralda todavía no hayamos siquiera mentado a uno de los personajes comiqueros más relacionados con lo sobrenatural que existen: El Motorista Fantasma.

Obviamente, existen muchos más que poseen habilidades mágicas, como nuestro querido Doctor Extraño, la Bruja Escarlata, la maravillosa Zatanna o Ilyana Nikolievna Rasputina, alias Magick. Pero el Motorista Fantasma tiene una serie de cualidades y un origen intrincado que lo hacen uno de los favoritos de muchos lectores. Así que en las siguientes líneas vamos a presentarte, someramente, al espíritu de la venganza del mundo del cómic, la calavera llameante, el motorista venido del Infierno.


El Motorista Fantasma es un anti-héroe clásico que nació en la mente de Gary Friedrich y el inefable Stan Lee allá a inicios de los años 70. Su origen no es simple ni tampoco ha habido un único motorista fantasma, así que, para no liarnos demasiado, os lo vamos a contar como si fuera un pequeño cuento de terror...

 Gary Friedrich enfrentándose a su criatura

¿Alguien sabe quién es Mephisto? ¿Y Zarathos
Pues con ellos empieza la rocambolesca historia del Motorista Fantasma. 
Mephisto en el universo Marvel es un demonio extremedamente poderoso de origen desconocido. Se ha hecho pasar por Satán, Belcebú, el Diablo... aunque no lo es en realidad. Ni siquiera se conoce su verdadero nombre, pues Mephisto es simplemente otra manera que tienen los humanos de llamarlo inspirándose en el Fausto de Goethe.
Mephisto reina en sus propios dominios extradimensionales, habitado por otros demonios menores que le sirven y los espíritus de seres humanos a los que ha esclavizado. Su afán por poseer todo tipo de almas es casi coleccionista y no se para únicamente en las de seres humanos, es bien conocida su codicia por el espíritu de Estela Plateada o la del mismísimo Thor.
A Mephisto le gusta llamar a sus dominios "Infierno", aunque no tenga nada que ver con él, pero aprovecha el pavor que suscita ese hipotético lugar para dominar a través del miedo las voluntades de los humanos.
Las mismas pretensiones coleccionistas tenía el demonio Zarathos, que aliándose con un shaman, empezó a acumular tal número de almas humanas que llamó la atención de Mephisto.
El poder de ambos rivalizaba, así que Mephisto, a través de una estratagema, decidió finalizar con ese problema y someter a Zarathos a su voluntad. Y lo consiguió, no sin antes enzarzarse en una épica batalla, por supuesto.

Zarathos haciendo una declaración de principios


Mephisto continuó aumentando la población de su "Infierno", ahora con Zarathos como súbdito forzoso, y realizando pactos fraudulentos con humanos desesperados. Así es como en el s. XX se topa con Johnny Blaze, descendiente de un antiguo "cliente" de contrato. Pero Johnny Blaze es distinto a otros "socios" que haya tenido Mefisto, es heredero de un talismán, de un Medallón de Poder, cuya posesión tiene para su dueño digamos que consecuencias... imprevisibles.

Johnny Blaze, acuciado por la inevitable muerte de su padre adoptivo, el motorista acrobático Crash Simpson, a causa de una enfermedad, realiza un pacto con Mephisto en el que le entregará su alma si le salva la vida. Mephisto accede pero, por supuesto, reservándose sus habituales argucias.
Crash Simpson sana, pero oh, sorpresa, muere al poco realizando un nuevo número acrobático con su moto. Mephisto exige su pago igualmente (faltaba más) pero Johnny Blaze, junto a la hija de Crash, Roxane, le hacen frente conscientes de la estafa y logran rechazarlo. Pero la lucha tiene sus secuelas y Mephisto consigue en la lid unir la esencia del demonio Zarathos al cuerpo de Johnny Blaze.


A partir de entonces Zarathos y Blaze encarnarán el Espíritu de la Venganza del Motorista Fantasma, lucharán por su control fusionando ambos sus espíritus y cada noche irán a la caza, captura y castigo de todos los criminales que se crucen por su camino. Sin excepción, sin piedad... sin control.
Los destrozos que causa Zarathos son preocupación de Blaze, lo que lo lleva a buscar siempre una manera de exorcizar la esencia de este demonio fuera de su cuerpo.

Cuando Blaze se convierte en el Motorista Fantasma, su cabeza se convierte en una calavera llameante y sus ojos poseen "la mirada del castigo", que es capaz de provocar en la víctima el mismo dolor y daño que esta haya provocado a su vez. La moto que conduce posee unas ruedas compuestas de fuego infernal místico.

Con el tiempo, Blaze consigue liberarse de Zarathos y el Motorista Fantasma no vuelve a surgir en él... pero sí en su hermano perdido, Daniel Ketch.

Pero, ¿qué es el Motorista Fantasma?
El Motorista Fantasma es un Espíritu de la Venganza creado por Dios, a su servicio, y que solo puede ser destruido por Él. Es la furia de Dios. No hay un único Espíritu de la Venganza, y su existencia está vinculada a la lucha contra fuerzas sobrenaturales del Mal. De hecho, los Espíritus de la Venganza combatieron hace siglos contra Zarathos; y para vencerlo, se sacrificaron fusionando sus esencias y creando el Medallón de Poder. Este Medallón acabó fragmentado en manos de dos familias, una de ellas la de Johnny Blaze.

Y esta embrollada y culebronesca historia es, muy por encima, la del Motorista Fantasma, donde genios como Gil Kane, John Byrne, DeMatteis o nuestro compatriota Salvador Larroca han desplegado su talento. Un personaje oscuro, tortuoso, cruel, místico y a ratos grotesco que no podéis perderos.

By the way, como muchos personajes de cómic, el Motorista Fantasma también tiene sus propias versiones cinematográficas... de las cuales os recomendamos encarecidamente huyáis como de la peste

Desde luego no es de lo mejor que has hecho, amigo Cage


Si estás escuchando el audio del podcast, te recomendamos le eches una oreja a la entrevista que mantuvimos en la Tabla Esmeralda con Salvador Larroca... ¡que la disfrutes!