Grant te agradece la atención

Grant te agradece la atención

12 de febrero de 2011

Poesías tristes


Melodías que poseen una temática en sus letras dedicadas al suicidio... un asunto difícil y más abundante de lo que nos creemos. 
El mundo del pop, jazz, rock, es profuso en esta materia, y la lírica siempre ha sido un medio idóneo para la expresión de sentimientos inflamados que dan rienda suelta a la vertiente autodestructiva humana. Vamos a centrarnos en aquellas canciones cuyas poesías han trascendido, de forma desafortunada, más allá del acto simple de su escucha.


Podemos empezar nombrando la pieza musical compuesta para piano por Leo Ornstein en 1918, Suicide in an Airplane, como ejemplo de obra de género clásico, aunque esté repleta de clústeres tonales y sus consiguientes disonancias. No obstante, es menester comenzar con la canción que ganó justamente fama de maldita y fue bautizada como la canción húngara del suicidio
Fue compuesta en 1933 por Rezső Seress y László Jávor, su título original en magiar es Szomorú vasárnap, cuya traducción es Domingo triste, y según se cuenta, estaba dedicada a una novia muerta de Seress que se suicidó dejando escritas en una nota de despedida esas dos mismas palabras...


El domingo es triste, con cientos de flores blancas
te espero, amor, en una oración.
Domingo por la mañana, persiguiendo sueños
y dolor sin retroceso.
Desde entonces, el domingo es siempre triste
con lágrimas en mi bebida y aflicción en mi sustento

Domingo triste


Este domingo, querido, ven a mí,
habrá un sacerdote, un ataúd, una carroza y un sudario,
habrá flores para tí, flores y un ataúd.
Debajo de los árboles en flor haré mi último viaje,
mis ojos estarán abiertos para verte otra vez...
no tengas miedo de mis ojos sin vida
pues incluso desde la muerte te estoy bendiciendo

el último Domingo

En un contexto convulso, periodo entre guerras, acercamiento por parte de Hungría a la Alemania nazi y crisis económica, la canción caló profundamente por su irresistible melancolía, provocando una ola de suicidios en el país magiar, que la llevó a ser censurada.
Ésto no impidió el éxito categórico de la canción, más bien al contrario, incluso se realizaron versiones en inglés como la célebre de la maravillosa Billie Holiday (versión suavizada en su letra, por cierto), que, dados los antecedentes y lo que estaba causando entre la población, fue prohibida de nuevo hasta su retransmisión en la mismísima BBC, y de ahí por contagio a numerosos clubs y emisoras de Estados Unidos... lo que acrecentó todavía más su fama de maldita a niveles increíbles.
Así que podemos concluir sin duda que, de esta manera, nació la primera canción pop de la historia.

Rezső Seress

Rezső Seress, de origen judío, fue llevado a un campo de concentración del que regresó con vida y a pesar de la ingente cantidad de royalties que estaba generando la canción en América, se negó a abandonar su Hungría natal, deprimiéndose profundamente por verse incapaz de lograr componer otro éxito como el de Domingo triste. Vivió en la miseria y murió tras dos intentos de suicido consecutivos. 

Evidentemente, tanto suicidio no puede ser real, así que es lógico pensar que nos encontremos con una campaña de propaganda en toda regla. No obstante, sí fue cierta su prohibición, su relación con algunos suicidios eventuales y el suicidio de Rezső Seress.
Así que ha pasado a la historia, indudablemente, como tema maldito que ha sido versioneado en distintos idiomas y por multitud de artistas, que van desde Portishead, BjÖrk, Serge Gainsbourg, Ricky Nelson, Ray Charles, Diamanda Galas, Elvis Costello, Christian Death o el excéntrico Anton Lavey. Ha inspirado películas, como la española la Caja Kovak; ha aparecido, cómo no, en los Simpson y hasta el escritor Bukowski aludió a ella. Está claro que su impacto sociocultural fue importante, y lo sigue siendo, sin mencionar la calidad de por sí de la composición a pesar de que su mensaje no sea precisamente alegre.

Otra composición pero de género muy distinto y que nos habla de suicidio, es Suicide Solution, de Ozzy Osbourne, vocalista durante muchos años de la banda Black Sabbath
De su disco debut en solitario Blizzard of Ozz procede el tema en cuestión, cuya letra fue el detonante de que Ozzy Osbourne fuera procesado judicialmente en 1986. 
¿La razón? 
El suicidio del adolescente canadiense John McCollum, enfermo de depresión, pegándose un tiro, mientras escuchaba la canción. Los padres del muchacho acusaron a Ozzy Osbourne de incitar a la autodestrucción con sus letras. 
La composición fue analizada por el Instituto de investigación Bioacústica, que afirmó encontrar mensajes subliminales que inducían al suicidio. Ozzy Osbourne, evidentemente, lo negó en el juicio. 
El cantante explicó que los versos de la canción estaban dedicados a Bon Scott, otro famoso cantante de rock, de la banda AC/DC, que murió de una tremenda borrachera, ya que tenía tendencia a abusar del alcohol. Fue esa adicción que el propio Ozzy sufría, la que lo impulsó a escribir la canción, ya que la palabra solution, no se refería a desenlace o término, sino a sustancia, emulsión.  El sentido de la canción no tenía nada que ver con incitar al suicidio a nadie, se trataba en realidad de un tema bastante amargo sobre el alcoholismo y la autodestrucción derivada de él.
Ozzy Osbourne fue absuelto, aunque no se libró de volver a ser acusado, por segunda vez, de provocar el suicidio de otro joven de 14 años en Minnesota. En este caso también fueron acusadas otras bandas del mismo género musical como Mötley Crüe, AC/DC o Judas Priest.


Estos últimos, Judas Priest, fueron blanco también de la misma acusación en 1990. La canción que causó la tragedia, el suicidio de dos jóvenes de 20 años en Reno, Nevada, ni siquiera era de Judas Priest, sino de una banda bastante anterior, Spooky Tooth, de finales de los 60. Las letras del tema, Better by you, better than me, fueron sospechosas de poseer mensajes subliminales que incitaban a los jóvenes a matarse. 


   Halford echándose unas jotas en el juicio

Como en el caso de Ozzy Osbourne, Judas Priest fueron absueltos, pero no debemos desestimar aquí la influencia verdadera en todo este circo mediático: la política. En esos años, Tipper Gore, esposa de Al Gore, enarbolaba el estandarte del Centro de Recursos Musicales de Padres, una especie de comité político que trataba de alertar a los padres sobre los peligros de la música moderna, sobre todo el rock, cuyas letras promovían, según su visión, el consumo de drogas, la violencia y el suicidio, apoyando para evitar estas influencias perniciosas sobre la juventud americana, la censura directa. Artistas de la talla de Frank Zappa o Jello Biafra lucharon activamente contra ella.

Y ya para ir finalizando, qué mejor colofón que acudir a Kurt Cobain, artista que plasmó en las letras de numerosas composiciones su talante autodestructivo y tendencias depresivas.
Una de las más significativas, aunque no de las más populares, es la explícita I hate myself and I want to die.
Afortunadamente, esa predilección por la autodestrucción no fue más allá de sí mismo, pero sí era el reflejo de un movimiento musical ampliamente conocido como Sonido Seattle o Grunge, y cuyo ideario, expresado rotundamente en sus textos, no era en general muy festivo.
Otros ejemplos de júbilo y gozo en los versos de otras bandas pertenecientes al mismo movimiento musical, serían Down in a Hole de Alice in Chains o Jeremy de Pearl Jam.

Hay otras muchas composiciones que hablan del suicidio, y podríamos dirigir nuestra atención también a casi todo el legado musical de Ian Curtis en Joy Division, de letras bastante oscuras, tristes, de psicología compleja y tortuosa. No en vano Ian Curtis se quitó la vida con apenas 23 años... escuchando el álbum de Iggy Pop The Idiot.

Aquí debajo tenéis, para los osados, la lista de los temas (y alguno más) que hemos ido desgranando en esta Tabla Esmeralda. Como último de ellos, David Bowie pondrá la nota optimista... a pesar de los pesares, ¡siempre hay que continuar adelante, amigos!




5 de febrero de 2011

Catacrack!



Tras el pequeño cataclismo que ha supuesto la no grabación del Dimensión Límite de esta semana (estas cosas suceden, la naturaleza humana es así) sumiendo en el misterio los maravillosos contenidos que teníamos preparados para vosotros, La Tabla Esmeralda para resarcirse, os invita a disfrutar de unos minutos musicales... 






En breve regresaremos con una nueva entrada que esperamos sacie vuestra incontenible dipsomanía por esta humilde sección.

28 de enero de 2011

Extraño

Él es uno de mis personajes favoritos de Marvel.

Doctor Extraño, ex-neurocirujano, ex-hijo de puta y mago.

Un hombre ambicioso, egoísta, frío. Pero las circunstancias de la vida cambiaron dramáticamente su alma y su actitud frente al mundo, convirtiéndolo en el hechicero más poderoso de nuestra dimensión (actualmente ex, lástima)
Doctor Extraño fue una creación del divino Stan Lee y el ligeramente menos divino (pero sólo ligeramente) Steve Ditko, dúo que también alumbraría uno de los superhéroes más conocidos en el mundo-mundial: el Hombre Araña.

Pero Doctor Extraño nació sin las pretensiones ambiciosas que tenían Los 4 FantásticosSpiderman o Patrulla X, no tuvo colección propia hasta más adelante, y su primera aparición fue en Julio de 1963, en el número 110 de la colección Strange Tales, donde Marvel dejaba caer su batiburrillo de horror, op-art y suspense. Allí compartió protagonismo junto a Nick Furia y el retrasado de la Antorcha Humana (Marvel lo ha matado, ¿lo sabíais? A ver cuánto tardan en resucitarlo, se admiten apuestas).



Stan Lee se inspiró para su creación en la figura de un mago radiofónicoChandu the Magician, al que solía escuchar durante su niñez lanzando por las ondas hertzianas conjuros que le impactaron sobremanera. Pero la imaginación de Lee iba a deparar a su personaje una vida mucho más ajetreada que la del mago de la radio...
...Viajes a otras dimensiones (ahora taaaaaan de moda entre alucinados cuánticos), enfrentamientos a seres demoníacos e, incluso amigos tan distintos a él como Hulk
Ditko por su parte contribuyó con pasmosas y cósmicas entidades abstractas y diseños psicodélicos con claras referencias al Surrealismo. 
Doctor Extraño lentamente empezó a llamar la atención de muchos lectores, la mayor parte de ellos hippies de la época que percibían en Extraño la influencia contracultural del movimiento Beat y la mística oriental que tanto eran del gusto de esa generación. 
Los trazos exóticos y siniestros de Ditko y las inquietantes aventuras en las que Lee sumergía a este personaje, le confirieron una personalidad oscura y altamente espiritual, algo poco habitual en los cómics. 

Con Doctor Extraño se introdujo el concepto de Magia en el cómic de una manera seria y alejada del toque circense o de prestidigitador que hasta entonces había tenido. 



Quizás su antecesor en DCDoctor Destino, pueda considerarse un precursor, pero éste carecía del realismo y verosimilitud de los que Lee dotaba a todas sus criaturas.
Doctor Muerte, en Marvel, no dejaba de ser un villano, científico ante todo, que utilizaba esporádicamente recursos mágicos para abastecer a su personaje de mayor perfidia.

Doctor Extraño no es un villano y su mundo es el de la Magia, pero la de verdad.

Stan Lee y Steve Ditko no sólo le otorgaron una personalidad y habilidades únicas, sino un hogar muy especial, el Sanctum Sanctorum (con su Cámara de las Sombras) y una serie de objetos místicos que lo ayudaban en su trabajo:

El Orbe y el Ojo de Agamotto, su capa de Levitación y el Libro de los Vishanti.



El Ojo de Agamotto lo heredó, junto a la capa de Levitación, de su maestro el tibetano Anciano. Este Ojo permite ver más allá de toda envoltura, mentira o disfraz, es un ojo de la Verdad y nadie puede resistirse a su enorme poder y luz. Es un objeto místico de gran importancia, anhelado por muchos pero pocos son dignos de poseerlo.

El Orbe de Agamotto es una herramienta muy útil que permite al que lo usa ver lo que desee en todo el Universo, esté en la dimensión que esté o por muy alejado que se encuentre.

La capa de Levitación es un poderoso artefacto mágico que, como su nombre indica, permite no sólo levitar, sino también volar a su dueño a una velocidad, si así se desea, superior a la del sonido. Esta capa, además, obedece la voluntad de su dueño aunque se encuentre muy alejado pudiendo llegar hasta él, reducir su tamaño o alterar su aspecto externo, y es un efectivo escudo mágico frente a hechizos de todo tipo.

El Gran Libro de los Vishanti es el mayor tratado de Magia del mundo marvelita junto al demoníaco Darkhold. En él se encuentran infinitos conocimientos arcanos, lo cual hace de este volumen una pieza muy codiciada por parte de mucho villano iniciado en las artes mágicas, incluído el propio Doctor Muerte.

Stan Lee y autores posteriores introdujeron en sus hechizos y conjuros vocablos extraños, muchos de ellos inspirados en el universo lovecraftiano o Robert E. Howard, al igual que la multitud de criaturas que poblaban las páginas de sus peripecias.
Un desconocido repertorio de encantamientos que invocan el poder de seres muy poderosos.
Bien conocidos por los fans son: los Vapores de Valtorr, las Llamas de los Faltine, las Eternas Huestes de Hoggoth, el Escudo de Serafin o las Bandas Escarlatas de Cyttorak.


  Cyttorak matters

Generalmente Extraño acude a los Vishanti, deidades místicas patronas del famoso libro compendio de Magia Blanca, que son una tríada: OshturAgamotto y Hoggoth; para conseguir su poder en los hechizos o a la llamada Octoesencia, grupo de ocho seres místicos ancestrales (entre los cuales están los no precisamente benévolos Cyttorak, Balthakk Valtorr) aunque hubo una época en la que Extraño utilizó Magia del Caos, mucho más potente pero también menos gobernable, e incluso la Negra.

Pero debemos incidir en el aspecto de que Doctor Extraño es un ser humano sin superpoderes, no existe en él ningún elemento que lo distinga del resto de la humanidad, todas las proezas que realiza provienen de su esfuerzo personal, el estudio de las artes arcanas y el entrenamiento férreo al que somete su cuerpo y mente.

Sus habilidades para dominar la telepatía, la teletransportación (incluso a dimensiones distintas a la nuestra) o utilizar la energía mística del Universo, son fruto de su trabajo y empeño. Esto lo puede acercar en esencia a otro gran superhéroe pero de la competencia: Batman, que comparte con él el halo misterioso y una completa admirable humanidad.

Doctor Extraño no deja de ser el buscador eterno, un intelectual y sus limitaciones como humano son las que lo engrandecen y brindan poder más allá de lo comprensible: ha sido uno de los pocos afortunados mortales que ha tenido la oportunidad de encontrarse con Eternidad, conciencia cósmica que lo engloba todo, se ha enfrentado a Pesadilla, una especie de divinidad que rige los sueños de toda criatura viviente (un posible antepasado de Sandman), ha vencido en numerosas ocasiones al gran Dormammu de grandes y pavorosos poderes, al terrible demonio antediluviano Shuma-Gorath y su secuaz N'Gabthoth y al Morador de la Oscuridad habitante de la dimensión Everinnye... entre otras proezas no menos desdeñables.
Pero Doctor Extraño, a pesar de ser un solitario, siempre ha tenido cerca a su fiel criado Wong y a la que fue su amada durante muchísimos años, Clea, también una aventajada discípula y regente de la Dimensión Oscura.

La vida de Esteban Extraño, como la de todo personaje de cómic, nunca ha sido sencilla y con el tiempo, Marvel llegó a crear un grupo de superhéroes liderado por él donde militaron NamorSilver Surfer y Hulk entre otros: Los Defensores

 Buscema rules!

Una formación atípica y desarticulada que sorprendentemente a pesar de las incompatibilidades de caracteres, funcionaba a la perfección bajo la tutela de nuestro Doctor. Pasaron por sus filas gente como la ValquiriaHalcón NocturnoDragón LunarBestiaGata Infernal...

El resto es (que hay muucho más que descubrir) como siempre, que cojáis un cómic y os adentréis en terroríficos paisajes de pesadilla y deleite, guiados por la experta mano del que ha sido, el hechicero más grande de la Tierra

¡oh, sí, Sellers y Extraño!


Mientras os decidís, disfrutad de este hors d'oeuvre...  A mí me ha hecho reír.




Monster Magnet - Negasonic Teenage Warhead

21 de enero de 2011

Báthory, lust for Life




Isabel Báthory (1560-1614) fue una aristócrata húngara, perteneciente a la dinastía centroeuropea de los Báthory, bastante antigua y poderosa, en cuyo seno nacieron Grandes Príncipes, cardenales y reyes.
Sus padres, Anna Báthory de Somlyó y Jorge Báthory de Ecsederan primos hermanos, hijos de voivodas y príncipes transilvanos, siendo la propia Isabel también sobrina carnal del rey Esteban I de Polonia. No era una noble cualquiera, ya que en ella confluían las dos ramas principales de la casa Báthory, los Somlyó y los Ecsed, siendo relevante resaltar también que era protestante
Isabel Báthory es conocida por ser considerada la mayor asesina en masa de la historia de la humanidad. Más de 600 jóvenes entre 12 y 26 años, secuestradas, torturadas y asesinadas aberrantemente tras la muerte de su marido, el conde Ferenç Nádasdy. Está perfectamente documentado el juicio en el que fue procesada tras las investigaciones que realizó su enemigo político, primer ministro de Hungría y protegido del rey Matías II, el conde Thurzó, (que era su propio primo), donde testigos y cómplices pormenorizaron, ante todo, actividades de brujería.

La verdadera leyenda negra de esta mujer no comenzó a fraguarse hasta los siglos XVIII y XIX, cuando sus supuestas hazañas comenzaron a inspirar a escritores, que las propagaron con rapidez e imaginación.
La leyenda de Isabel Báthory comenzó a extenderse de tal forma que en la actualidad no sabemos exactamente hasta qué punto su feroz ocupación criminal fue producto de un gigantesco morbo que se retroalimentó. Es aquí cuando se cimienta uno de los mitos más conocidos sobre Isabel Báthory: su costumbre de bañarse en la sangre de muchachas para mantener la juventud y belleza. 
El canibalismo, todo tipo de tendencias lésbicas y sádicas y promiscuidad sexual a edad muy temprana, entre otras desviaciones, hicieron acto de presencia. Sin embargo la vampirización de Isabel Báthory fue más temprana, ya que la zona de donde ella procedía siempre tuvo (y tiene) un rico y activo folklore respecto a lo que a estas criaturas se refiere. De hecho, históricamente, los turcos tildaban a los húngaros de vampiros.

No es difícil atisbar en esa conjunción de sangre, engañar el paso del tiempo y Transilvania, la inspiración que llevó a Bram Stoker a unir todas esas referencias con las del belicoso príncipe de Valaquia Vlad Tepes (transilvano de nacimiento) para crear su Drácula

Una de las primeras referencias que encontramos sobre ella es en la obra Tragica Historia (1729) del jesuita László Turóczi, pero es el poema de Taylor Coleridge, Christabel (1800), el primero que recoge el legado de la condesa Báthory Nádasdy para crear una obra literaria original. La figura vampírica femenina, subyugadora, demoníaca y sobrenatural, que despierta en la protagonista emociones y sentimientos de nítida ambigüedad sexual y moral. Lo volvemos a encontrar, de nuevo, en el Carmilla de Sheridan Le Fanù.
Esta sensualización perversa y tan pasional que acompaña a lo vampírico en nuestra visión actual del fenómeno, hunde sus raíces en la figura legendaria de Isabel Báthory
En el mundo del cine está, por ejemplo la maravillosa Ingrid Pitt, encarnación sublime en celuloide de la condesa húngara, incluso en nuestro país tenemos La Novia Ensagrentada de Vicente Aranda
Pero el impacto cultural de la condesa húngara también lo vemos en otros medios afines, de manera abundante, como la música, videojuegos, merchandising de todo tipo o el mundo del cómic. Y ya que hablamos de cómic, imprescindible mencionar la serie Elizabeth Báthory del cordobés Raúlo Cáceres, adaptación libre de este personaje histórico en clave gore y porno.

Sin embargo, regresemos con nuestra protagonista. El primer esfuerzo por describir la psicología de Isabel Báthory, aunque fuera basándose más que en los hechos en la propia leyenda, provino de la poetisa francesa, Valentine Penrose, que decidió profundizar e ir más allá de los crímenes aunque sin restarles el protagonismo.
En su novela gótica La Condesa Sangrienta (1966) narra desde la niñez, la vida de Isabel Báthory hasta su muerte. 
Aclarar que se trata de una novela, no una biografía, aunque introduzca datos biográficos verdaderos, siendo su objetivo centrarse en la mente y vida de la dama. En ella nos presenta a una Isabel Báthory víctima y verdugo a la vez. No la justifica, pero sí hace comprender el contexto en el que surgió el monstruo, o la loba, y cómo se vió arrojada a las fauces de su propia perversión como escapatoria de un mundo que la constreñía.

Penrose nos relata que fue una mujer muy hermosa, inteligente, muy instruida para su tiempo, pero con la gran desventaja de ser mujer. Como la mayoría de las jóvenes nobles, fue tratada como un objeto de transacción entre sus padres y los de su futuro esposo, el conde Ferenç Nádasdy, a la que fue prometida con once años. 
Fue trasladada al castillo de su prometido para ser educada por la que iba a ser su suegra, que la adiestró para que llegara a ser la perfecta esposa de su hijo
Así que madura en una atmósfera de barbarie y crueldad donde se atropellaba la autonomía de las personasenfermando de lo que muchos han considerado el mal más común del siglo XVI (aunque en realidad es la enfermedad de cualquier época en la que domine el autoritarismo): la melancolía, la melaina koléatra bilis, lo que en esa época también significaba estar poseído por el demonio, la enfermedad de Satán, del planeta Saturno.
Aunque sabía leer, sólo le permitían tener acceso a libros religiosos o épicos. Estaba destinada a la simple procreación y su carácter se fue haciendo cada vez más huraño. 
Se rebelaba frente a una vida que no consideraba suya y que le obligaban a representar.
Pero no fue, curiosamente, hasta después de la muerte de su marido, que no comenzó su escalada homicida.
Así que tras el famoso incidente donde una sirvienta torpe tuvo problemas con la cabellera de la Báthory, propinándole ésta un soberano guantazo que hizo brotar sangre y salpicar su mano; Isabel quiso ver que su piel había quedado más tersa y suave, desatándose así el frenesí por la sangre que la llevó a cotas inimaginables de crueldad y salvajismo.
No lo hace sola, se hace acompañar, a parte de por unos cercanos leales lacayos, por la sempiterna figura de la bruja (cómo no) que la inicia en las artes malignas. Darvulia. Y no es hasta que, volviéndose imprudente matando muchachas nobles de la región, que es cazada.

La crueldad de Isabel Báthory no fue sólo su rebelión y venganza, sino también su particular modo de adaptarse a las circunstancias. El concepto del mal en su contexto se relativiza y la brujería aparece como la manifestación de una fuerza que se rebela ante el poder opresor. En la sangre de las víctimas Isabel Báthory reencontraría aquello que le había sido arrebatado, su propia vida. Lógicamente se negaba a envejecer ya que implicaba dejar de ser hermosa perdiendo, así, la única forma de poder a la que había tenido acceso.

Pero, ¿qué lectura histórica se debería hacer sobre esta mujer realmente?
Porque las dudas que surgen son más que razonables.
Aclaremos en primer lugar que, al morir su marido, Isabel Báthory quedó como una de las mujeres más poderosas de centroeuropa, con una gran cantidad de riquezas, patrimonio y poder temidos y deseados por muchos, entre ellos el católico rey de Hungría y futuro Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Matías II, un Habsburgo y linaje rival de la casa Báthory
Isabel carecía de ejército, lo que podía facilitar ciertas maniobras, pero por otro lado el rey de Polonia Esteban I seguía siendo su tío carnal.
Es innegable que era un bocado apetitoso y una mujer en pleno Renacimiento también. No hay que olvidar que fue en esa etapa histórica cuando más brujas se quemaron. Hay que contar también con la recalcitrante misoginia que vinculaba directamente brujería con mujeres y cualquier peculiaridad o desviación en el carácter era síntoma inequívoco de ser bruja. Ergo, Isabel Báthory era bruja.

Hubo irregularidades en el juicio, sus damas de compañía, no testificaron, la propia Báthory se negó a comparecer, amparándose en su título nobiliario, pero todos sus sirvientes fueron interrogados y sus lacayos más allegados condenados a muerte tras confesar
Tras el juicio, todos los testimonios, actas y edictos, la documentación en general del caso, fueran sellados durante un siglo evitando que nadie pudiera reabrir o revisar lo actuado. 
Sus descendientes fueron perseguidos y acusados de alta traición incluso torturados.

Isabel Báthory fue emparedada viva en su propio castillo y, a pesar de que el rey Matías II pidió su ejecución (eso haría más rápido el traspaso de sus bienes y tierras a la Corona húngara), el alto linaje de Isabel Báthory y sus contactos, impidieron su decapitación, muriendo finalmente en 1614.


Todo esto no indulta a Isabel Báthory, sólo plantea dudas razonables sobre la autoría de todos los crímenes que se le imputaron y que forman parte de su leyenda. 
Nadie niega que los nobles de la época tenían actitudes escasamente humanitarias hacia sus siervos, algo muy común desgraciadamente durante la Edad Media y siglos posteriores, y por ello, Isabel Báthory, desde nuestro punto de vista, fue una desalmada y cruel señora  que seguramente torturó y mató a más de un sirviente... ¿pero es cierta la fábula? Difícilmente lo llegaremos ya a saber.


   + info: Siruela
        Raúlo Cáceres



Sea éste nuestro pequeño homenaje a la recientemente fallecida Ingrid Pitt, no la olvidaremos.



Poesías tristes

Posted by on | | 1 comentarios

Melodías que poseen una temática en sus letras dedicadas al suicidio... un asunto difícil y más abundante de lo que nos creemos. 
El mundo del pop, jazz, rock, es profuso en esta materia, y la lírica siempre ha sido un medio idóneo para la expresión de sentimientos inflamados que dan rienda suelta a la vertiente autodestructiva humana. Vamos a centrarnos en aquellas canciones cuyas poesías han trascendido, de forma desafortunada, más allá del acto simple de su escucha.


Podemos empezar nombrando la pieza musical compuesta para piano por Leo Ornstein en 1918, Suicide in an Airplane, como ejemplo de obra de género clásico, aunque esté repleta de clústeres tonales y sus consiguientes disonancias. No obstante, es menester comenzar con la canción que ganó justamente fama de maldita y fue bautizada como la canción húngara del suicidio
Fue compuesta en 1933 por Rezső Seress y László Jávor, su título original en magiar es Szomorú vasárnap, cuya traducción es Domingo triste, y según se cuenta, estaba dedicada a una novia muerta de Seress que se suicidó dejando escritas en una nota de despedida esas dos mismas palabras...


El domingo es triste, con cientos de flores blancas
te espero, amor, en una oración.
Domingo por la mañana, persiguiendo sueños
y dolor sin retroceso.
Desde entonces, el domingo es siempre triste
con lágrimas en mi bebida y aflicción en mi sustento

Domingo triste


Este domingo, querido, ven a mí,
habrá un sacerdote, un ataúd, una carroza y un sudario,
habrá flores para tí, flores y un ataúd.
Debajo de los árboles en flor haré mi último viaje,
mis ojos estarán abiertos para verte otra vez...
no tengas miedo de mis ojos sin vida
pues incluso desde la muerte te estoy bendiciendo

el último Domingo

En un contexto convulso, periodo entre guerras, acercamiento por parte de Hungría a la Alemania nazi y crisis económica, la canción caló profundamente por su irresistible melancolía, provocando una ola de suicidios en el país magiar, que la llevó a ser censurada.
Ésto no impidió el éxito categórico de la canción, más bien al contrario, incluso se realizaron versiones en inglés como la célebre de la maravillosa Billie Holiday (versión suavizada en su letra, por cierto), que, dados los antecedentes y lo que estaba causando entre la población, fue prohibida de nuevo hasta su retransmisión en la mismísima BBC, y de ahí por contagio a numerosos clubs y emisoras de Estados Unidos... lo que acrecentó todavía más su fama de maldita a niveles increíbles.
Así que podemos concluir sin duda que, de esta manera, nació la primera canción pop de la historia.

Rezső Seress

Rezső Seress, de origen judío, fue llevado a un campo de concentración del que regresó con vida y a pesar de la ingente cantidad de royalties que estaba generando la canción en América, se negó a abandonar su Hungría natal, deprimiéndose profundamente por verse incapaz de lograr componer otro éxito como el de Domingo triste. Vivió en la miseria y murió tras dos intentos de suicido consecutivos. 

Evidentemente, tanto suicidio no puede ser real, así que es lógico pensar que nos encontremos con una campaña de propaganda en toda regla. No obstante, sí fue cierta su prohibición, su relación con algunos suicidios eventuales y el suicidio de Rezső Seress.
Así que ha pasado a la historia, indudablemente, como tema maldito que ha sido versioneado en distintos idiomas y por multitud de artistas, que van desde Portishead, BjÖrk, Serge Gainsbourg, Ricky Nelson, Ray Charles, Diamanda Galas, Elvis Costello, Christian Death o el excéntrico Anton Lavey. Ha inspirado películas, como la española la Caja Kovak; ha aparecido, cómo no, en los Simpson y hasta el escritor Bukowski aludió a ella. Está claro que su impacto sociocultural fue importante, y lo sigue siendo, sin mencionar la calidad de por sí de la composición a pesar de que su mensaje no sea precisamente alegre.

Otra composición pero de género muy distinto y que nos habla de suicidio, es Suicide Solution, de Ozzy Osbourne, vocalista durante muchos años de la banda Black Sabbath
De su disco debut en solitario Blizzard of Ozz procede el tema en cuestión, cuya letra fue el detonante de que Ozzy Osbourne fuera procesado judicialmente en 1986. 
¿La razón? 
El suicidio del adolescente canadiense John McCollum, enfermo de depresión, pegándose un tiro, mientras escuchaba la canción. Los padres del muchacho acusaron a Ozzy Osbourne de incitar a la autodestrucción con sus letras. 
La composición fue analizada por el Instituto de investigación Bioacústica, que afirmó encontrar mensajes subliminales que inducían al suicidio. Ozzy Osbourne, evidentemente, lo negó en el juicio. 
El cantante explicó que los versos de la canción estaban dedicados a Bon Scott, otro famoso cantante de rock, de la banda AC/DC, que murió de una tremenda borrachera, ya que tenía tendencia a abusar del alcohol. Fue esa adicción que el propio Ozzy sufría, la que lo impulsó a escribir la canción, ya que la palabra solution, no se refería a desenlace o término, sino a sustancia, emulsión.  El sentido de la canción no tenía nada que ver con incitar al suicidio a nadie, se trataba en realidad de un tema bastante amargo sobre el alcoholismo y la autodestrucción derivada de él.
Ozzy Osbourne fue absuelto, aunque no se libró de volver a ser acusado, por segunda vez, de provocar el suicidio de otro joven de 14 años en Minnesota. En este caso también fueron acusadas otras bandas del mismo género musical como Mötley Crüe, AC/DC o Judas Priest.


Estos últimos, Judas Priest, fueron blanco también de la misma acusación en 1990. La canción que causó la tragedia, el suicidio de dos jóvenes de 20 años en Reno, Nevada, ni siquiera era de Judas Priest, sino de una banda bastante anterior, Spooky Tooth, de finales de los 60. Las letras del tema, Better by you, better than me, fueron sospechosas de poseer mensajes subliminales que incitaban a los jóvenes a matarse. 


   Halford echándose unas jotas en el juicio

Como en el caso de Ozzy Osbourne, Judas Priest fueron absueltos, pero no debemos desestimar aquí la influencia verdadera en todo este circo mediático: la política. En esos años, Tipper Gore, esposa de Al Gore, enarbolaba el estandarte del Centro de Recursos Musicales de Padres, una especie de comité político que trataba de alertar a los padres sobre los peligros de la música moderna, sobre todo el rock, cuyas letras promovían, según su visión, el consumo de drogas, la violencia y el suicidio, apoyando para evitar estas influencias perniciosas sobre la juventud americana, la censura directa. Artistas de la talla de Frank Zappa o Jello Biafra lucharon activamente contra ella.

Y ya para ir finalizando, qué mejor colofón que acudir a Kurt Cobain, artista que plasmó en las letras de numerosas composiciones su talante autodestructivo y tendencias depresivas.
Una de las más significativas, aunque no de las más populares, es la explícita I hate myself and I want to die.
Afortunadamente, esa predilección por la autodestrucción no fue más allá de sí mismo, pero sí era el reflejo de un movimiento musical ampliamente conocido como Sonido Seattle o Grunge, y cuyo ideario, expresado rotundamente en sus textos, no era en general muy festivo.
Otros ejemplos de júbilo y gozo en los versos de otras bandas pertenecientes al mismo movimiento musical, serían Down in a Hole de Alice in Chains o Jeremy de Pearl Jam.

Hay otras muchas composiciones que hablan del suicidio, y podríamos dirigir nuestra atención también a casi todo el legado musical de Ian Curtis en Joy Division, de letras bastante oscuras, tristes, de psicología compleja y tortuosa. No en vano Ian Curtis se quitó la vida con apenas 23 años... escuchando el álbum de Iggy Pop The Idiot.

Aquí debajo tenéis, para los osados, la lista de los temas (y alguno más) que hemos ido desgranando en esta Tabla Esmeralda. Como último de ellos, David Bowie pondrá la nota optimista... a pesar de los pesares, ¡siempre hay que continuar adelante, amigos!




Catacrack!

Posted by on | | 0 comentarios


Tras el pequeño cataclismo que ha supuesto la no grabación del Dimensión Límite de esta semana (estas cosas suceden, la naturaleza humana es así) sumiendo en el misterio los maravillosos contenidos que teníamos preparados para vosotros, La Tabla Esmeralda para resarcirse, os invita a disfrutar de unos minutos musicales... 






En breve regresaremos con una nueva entrada que esperamos sacie vuestra incontenible dipsomanía por esta humilde sección.

Extraño

Posted by on | | 0 comentarios
Él es uno de mis personajes favoritos de Marvel.

Doctor Extraño, ex-neurocirujano, ex-hijo de puta y mago.

Un hombre ambicioso, egoísta, frío. Pero las circunstancias de la vida cambiaron dramáticamente su alma y su actitud frente al mundo, convirtiéndolo en el hechicero más poderoso de nuestra dimensión (actualmente ex, lástima)
Doctor Extraño fue una creación del divino Stan Lee y el ligeramente menos divino (pero sólo ligeramente) Steve Ditko, dúo que también alumbraría uno de los superhéroes más conocidos en el mundo-mundial: el Hombre Araña.

Pero Doctor Extraño nació sin las pretensiones ambiciosas que tenían Los 4 FantásticosSpiderman o Patrulla X, no tuvo colección propia hasta más adelante, y su primera aparición fue en Julio de 1963, en el número 110 de la colección Strange Tales, donde Marvel dejaba caer su batiburrillo de horror, op-art y suspense. Allí compartió protagonismo junto a Nick Furia y el retrasado de la Antorcha Humana (Marvel lo ha matado, ¿lo sabíais? A ver cuánto tardan en resucitarlo, se admiten apuestas).



Stan Lee se inspiró para su creación en la figura de un mago radiofónicoChandu the Magician, al que solía escuchar durante su niñez lanzando por las ondas hertzianas conjuros que le impactaron sobremanera. Pero la imaginación de Lee iba a deparar a su personaje una vida mucho más ajetreada que la del mago de la radio...
...Viajes a otras dimensiones (ahora taaaaaan de moda entre alucinados cuánticos), enfrentamientos a seres demoníacos e, incluso amigos tan distintos a él como Hulk
Ditko por su parte contribuyó con pasmosas y cósmicas entidades abstractas y diseños psicodélicos con claras referencias al Surrealismo. 
Doctor Extraño lentamente empezó a llamar la atención de muchos lectores, la mayor parte de ellos hippies de la época que percibían en Extraño la influencia contracultural del movimiento Beat y la mística oriental que tanto eran del gusto de esa generación. 
Los trazos exóticos y siniestros de Ditko y las inquietantes aventuras en las que Lee sumergía a este personaje, le confirieron una personalidad oscura y altamente espiritual, algo poco habitual en los cómics. 

Con Doctor Extraño se introdujo el concepto de Magia en el cómic de una manera seria y alejada del toque circense o de prestidigitador que hasta entonces había tenido. 



Quizás su antecesor en DCDoctor Destino, pueda considerarse un precursor, pero éste carecía del realismo y verosimilitud de los que Lee dotaba a todas sus criaturas.
Doctor Muerte, en Marvel, no dejaba de ser un villano, científico ante todo, que utilizaba esporádicamente recursos mágicos para abastecer a su personaje de mayor perfidia.

Doctor Extraño no es un villano y su mundo es el de la Magia, pero la de verdad.

Stan Lee y Steve Ditko no sólo le otorgaron una personalidad y habilidades únicas, sino un hogar muy especial, el Sanctum Sanctorum (con su Cámara de las Sombras) y una serie de objetos místicos que lo ayudaban en su trabajo:

El Orbe y el Ojo de Agamotto, su capa de Levitación y el Libro de los Vishanti.



El Ojo de Agamotto lo heredó, junto a la capa de Levitación, de su maestro el tibetano Anciano. Este Ojo permite ver más allá de toda envoltura, mentira o disfraz, es un ojo de la Verdad y nadie puede resistirse a su enorme poder y luz. Es un objeto místico de gran importancia, anhelado por muchos pero pocos son dignos de poseerlo.

El Orbe de Agamotto es una herramienta muy útil que permite al que lo usa ver lo que desee en todo el Universo, esté en la dimensión que esté o por muy alejado que se encuentre.

La capa de Levitación es un poderoso artefacto mágico que, como su nombre indica, permite no sólo levitar, sino también volar a su dueño a una velocidad, si así se desea, superior a la del sonido. Esta capa, además, obedece la voluntad de su dueño aunque se encuentre muy alejado pudiendo llegar hasta él, reducir su tamaño o alterar su aspecto externo, y es un efectivo escudo mágico frente a hechizos de todo tipo.

El Gran Libro de los Vishanti es el mayor tratado de Magia del mundo marvelita junto al demoníaco Darkhold. En él se encuentran infinitos conocimientos arcanos, lo cual hace de este volumen una pieza muy codiciada por parte de mucho villano iniciado en las artes mágicas, incluído el propio Doctor Muerte.

Stan Lee y autores posteriores introdujeron en sus hechizos y conjuros vocablos extraños, muchos de ellos inspirados en el universo lovecraftiano o Robert E. Howard, al igual que la multitud de criaturas que poblaban las páginas de sus peripecias.
Un desconocido repertorio de encantamientos que invocan el poder de seres muy poderosos.
Bien conocidos por los fans son: los Vapores de Valtorr, las Llamas de los Faltine, las Eternas Huestes de Hoggoth, el Escudo de Serafin o las Bandas Escarlatas de Cyttorak.


  Cyttorak matters

Generalmente Extraño acude a los Vishanti, deidades místicas patronas del famoso libro compendio de Magia Blanca, que son una tríada: OshturAgamotto y Hoggoth; para conseguir su poder en los hechizos o a la llamada Octoesencia, grupo de ocho seres místicos ancestrales (entre los cuales están los no precisamente benévolos Cyttorak, Balthakk Valtorr) aunque hubo una época en la que Extraño utilizó Magia del Caos, mucho más potente pero también menos gobernable, e incluso la Negra.

Pero debemos incidir en el aspecto de que Doctor Extraño es un ser humano sin superpoderes, no existe en él ningún elemento que lo distinga del resto de la humanidad, todas las proezas que realiza provienen de su esfuerzo personal, el estudio de las artes arcanas y el entrenamiento férreo al que somete su cuerpo y mente.

Sus habilidades para dominar la telepatía, la teletransportación (incluso a dimensiones distintas a la nuestra) o utilizar la energía mística del Universo, son fruto de su trabajo y empeño. Esto lo puede acercar en esencia a otro gran superhéroe pero de la competencia: Batman, que comparte con él el halo misterioso y una completa admirable humanidad.

Doctor Extraño no deja de ser el buscador eterno, un intelectual y sus limitaciones como humano son las que lo engrandecen y brindan poder más allá de lo comprensible: ha sido uno de los pocos afortunados mortales que ha tenido la oportunidad de encontrarse con Eternidad, conciencia cósmica que lo engloba todo, se ha enfrentado a Pesadilla, una especie de divinidad que rige los sueños de toda criatura viviente (un posible antepasado de Sandman), ha vencido en numerosas ocasiones al gran Dormammu de grandes y pavorosos poderes, al terrible demonio antediluviano Shuma-Gorath y su secuaz N'Gabthoth y al Morador de la Oscuridad habitante de la dimensión Everinnye... entre otras proezas no menos desdeñables.
Pero Doctor Extraño, a pesar de ser un solitario, siempre ha tenido cerca a su fiel criado Wong y a la que fue su amada durante muchísimos años, Clea, también una aventajada discípula y regente de la Dimensión Oscura.

La vida de Esteban Extraño, como la de todo personaje de cómic, nunca ha sido sencilla y con el tiempo, Marvel llegó a crear un grupo de superhéroes liderado por él donde militaron NamorSilver Surfer y Hulk entre otros: Los Defensores

 Buscema rules!

Una formación atípica y desarticulada que sorprendentemente a pesar de las incompatibilidades de caracteres, funcionaba a la perfección bajo la tutela de nuestro Doctor. Pasaron por sus filas gente como la ValquiriaHalcón NocturnoDragón LunarBestiaGata Infernal...

El resto es (que hay muucho más que descubrir) como siempre, que cojáis un cómic y os adentréis en terroríficos paisajes de pesadilla y deleite, guiados por la experta mano del que ha sido, el hechicero más grande de la Tierra

¡oh, sí, Sellers y Extraño!


Mientras os decidís, disfrutad de este hors d'oeuvre...  A mí me ha hecho reír.




Monster Magnet - Negasonic Teenage Warhead

Báthory, lust for Life

Posted by on | | 0 comentarios



Isabel Báthory (1560-1614) fue una aristócrata húngara, perteneciente a la dinastía centroeuropea de los Báthory, bastante antigua y poderosa, en cuyo seno nacieron Grandes Príncipes, cardenales y reyes.
Sus padres, Anna Báthory de Somlyó y Jorge Báthory de Ecsederan primos hermanos, hijos de voivodas y príncipes transilvanos, siendo la propia Isabel también sobrina carnal del rey Esteban I de Polonia. No era una noble cualquiera, ya que en ella confluían las dos ramas principales de la casa Báthory, los Somlyó y los Ecsed, siendo relevante resaltar también que era protestante
Isabel Báthory es conocida por ser considerada la mayor asesina en masa de la historia de la humanidad. Más de 600 jóvenes entre 12 y 26 años, secuestradas, torturadas y asesinadas aberrantemente tras la muerte de su marido, el conde Ferenç Nádasdy. Está perfectamente documentado el juicio en el que fue procesada tras las investigaciones que realizó su enemigo político, primer ministro de Hungría y protegido del rey Matías II, el conde Thurzó, (que era su propio primo), donde testigos y cómplices pormenorizaron, ante todo, actividades de brujería.

La verdadera leyenda negra de esta mujer no comenzó a fraguarse hasta los siglos XVIII y XIX, cuando sus supuestas hazañas comenzaron a inspirar a escritores, que las propagaron con rapidez e imaginación.
La leyenda de Isabel Báthory comenzó a extenderse de tal forma que en la actualidad no sabemos exactamente hasta qué punto su feroz ocupación criminal fue producto de un gigantesco morbo que se retroalimentó. Es aquí cuando se cimienta uno de los mitos más conocidos sobre Isabel Báthory: su costumbre de bañarse en la sangre de muchachas para mantener la juventud y belleza. 
El canibalismo, todo tipo de tendencias lésbicas y sádicas y promiscuidad sexual a edad muy temprana, entre otras desviaciones, hicieron acto de presencia. Sin embargo la vampirización de Isabel Báthory fue más temprana, ya que la zona de donde ella procedía siempre tuvo (y tiene) un rico y activo folklore respecto a lo que a estas criaturas se refiere. De hecho, históricamente, los turcos tildaban a los húngaros de vampiros.

No es difícil atisbar en esa conjunción de sangre, engañar el paso del tiempo y Transilvania, la inspiración que llevó a Bram Stoker a unir todas esas referencias con las del belicoso príncipe de Valaquia Vlad Tepes (transilvano de nacimiento) para crear su Drácula

Una de las primeras referencias que encontramos sobre ella es en la obra Tragica Historia (1729) del jesuita László Turóczi, pero es el poema de Taylor Coleridge, Christabel (1800), el primero que recoge el legado de la condesa Báthory Nádasdy para crear una obra literaria original. La figura vampírica femenina, subyugadora, demoníaca y sobrenatural, que despierta en la protagonista emociones y sentimientos de nítida ambigüedad sexual y moral. Lo volvemos a encontrar, de nuevo, en el Carmilla de Sheridan Le Fanù.
Esta sensualización perversa y tan pasional que acompaña a lo vampírico en nuestra visión actual del fenómeno, hunde sus raíces en la figura legendaria de Isabel Báthory
En el mundo del cine está, por ejemplo la maravillosa Ingrid Pitt, encarnación sublime en celuloide de la condesa húngara, incluso en nuestro país tenemos La Novia Ensagrentada de Vicente Aranda
Pero el impacto cultural de la condesa húngara también lo vemos en otros medios afines, de manera abundante, como la música, videojuegos, merchandising de todo tipo o el mundo del cómic. Y ya que hablamos de cómic, imprescindible mencionar la serie Elizabeth Báthory del cordobés Raúlo Cáceres, adaptación libre de este personaje histórico en clave gore y porno.

Sin embargo, regresemos con nuestra protagonista. El primer esfuerzo por describir la psicología de Isabel Báthory, aunque fuera basándose más que en los hechos en la propia leyenda, provino de la poetisa francesa, Valentine Penrose, que decidió profundizar e ir más allá de los crímenes aunque sin restarles el protagonismo.
En su novela gótica La Condesa Sangrienta (1966) narra desde la niñez, la vida de Isabel Báthory hasta su muerte. 
Aclarar que se trata de una novela, no una biografía, aunque introduzca datos biográficos verdaderos, siendo su objetivo centrarse en la mente y vida de la dama. En ella nos presenta a una Isabel Báthory víctima y verdugo a la vez. No la justifica, pero sí hace comprender el contexto en el que surgió el monstruo, o la loba, y cómo se vió arrojada a las fauces de su propia perversión como escapatoria de un mundo que la constreñía.

Penrose nos relata que fue una mujer muy hermosa, inteligente, muy instruida para su tiempo, pero con la gran desventaja de ser mujer. Como la mayoría de las jóvenes nobles, fue tratada como un objeto de transacción entre sus padres y los de su futuro esposo, el conde Ferenç Nádasdy, a la que fue prometida con once años. 
Fue trasladada al castillo de su prometido para ser educada por la que iba a ser su suegra, que la adiestró para que llegara a ser la perfecta esposa de su hijo
Así que madura en una atmósfera de barbarie y crueldad donde se atropellaba la autonomía de las personasenfermando de lo que muchos han considerado el mal más común del siglo XVI (aunque en realidad es la enfermedad de cualquier época en la que domine el autoritarismo): la melancolía, la melaina koléatra bilis, lo que en esa época también significaba estar poseído por el demonio, la enfermedad de Satán, del planeta Saturno.
Aunque sabía leer, sólo le permitían tener acceso a libros religiosos o épicos. Estaba destinada a la simple procreación y su carácter se fue haciendo cada vez más huraño. 
Se rebelaba frente a una vida que no consideraba suya y que le obligaban a representar.
Pero no fue, curiosamente, hasta después de la muerte de su marido, que no comenzó su escalada homicida.
Así que tras el famoso incidente donde una sirvienta torpe tuvo problemas con la cabellera de la Báthory, propinándole ésta un soberano guantazo que hizo brotar sangre y salpicar su mano; Isabel quiso ver que su piel había quedado más tersa y suave, desatándose así el frenesí por la sangre que la llevó a cotas inimaginables de crueldad y salvajismo.
No lo hace sola, se hace acompañar, a parte de por unos cercanos leales lacayos, por la sempiterna figura de la bruja (cómo no) que la inicia en las artes malignas. Darvulia. Y no es hasta que, volviéndose imprudente matando muchachas nobles de la región, que es cazada.

La crueldad de Isabel Báthory no fue sólo su rebelión y venganza, sino también su particular modo de adaptarse a las circunstancias. El concepto del mal en su contexto se relativiza y la brujería aparece como la manifestación de una fuerza que se rebela ante el poder opresor. En la sangre de las víctimas Isabel Báthory reencontraría aquello que le había sido arrebatado, su propia vida. Lógicamente se negaba a envejecer ya que implicaba dejar de ser hermosa perdiendo, así, la única forma de poder a la que había tenido acceso.

Pero, ¿qué lectura histórica se debería hacer sobre esta mujer realmente?
Porque las dudas que surgen son más que razonables.
Aclaremos en primer lugar que, al morir su marido, Isabel Báthory quedó como una de las mujeres más poderosas de centroeuropa, con una gran cantidad de riquezas, patrimonio y poder temidos y deseados por muchos, entre ellos el católico rey de Hungría y futuro Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Matías II, un Habsburgo y linaje rival de la casa Báthory
Isabel carecía de ejército, lo que podía facilitar ciertas maniobras, pero por otro lado el rey de Polonia Esteban I seguía siendo su tío carnal.
Es innegable que era un bocado apetitoso y una mujer en pleno Renacimiento también. No hay que olvidar que fue en esa etapa histórica cuando más brujas se quemaron. Hay que contar también con la recalcitrante misoginia que vinculaba directamente brujería con mujeres y cualquier peculiaridad o desviación en el carácter era síntoma inequívoco de ser bruja. Ergo, Isabel Báthory era bruja.

Hubo irregularidades en el juicio, sus damas de compañía, no testificaron, la propia Báthory se negó a comparecer, amparándose en su título nobiliario, pero todos sus sirvientes fueron interrogados y sus lacayos más allegados condenados a muerte tras confesar
Tras el juicio, todos los testimonios, actas y edictos, la documentación en general del caso, fueran sellados durante un siglo evitando que nadie pudiera reabrir o revisar lo actuado. 
Sus descendientes fueron perseguidos y acusados de alta traición incluso torturados.

Isabel Báthory fue emparedada viva en su propio castillo y, a pesar de que el rey Matías II pidió su ejecución (eso haría más rápido el traspaso de sus bienes y tierras a la Corona húngara), el alto linaje de Isabel Báthory y sus contactos, impidieron su decapitación, muriendo finalmente en 1614.


Todo esto no indulta a Isabel Báthory, sólo plantea dudas razonables sobre la autoría de todos los crímenes que se le imputaron y que forman parte de su leyenda. 
Nadie niega que los nobles de la época tenían actitudes escasamente humanitarias hacia sus siervos, algo muy común desgraciadamente durante la Edad Media y siglos posteriores, y por ello, Isabel Báthory, desde nuestro punto de vista, fue una desalmada y cruel señora  que seguramente torturó y mató a más de un sirviente... ¿pero es cierta la fábula? Difícilmente lo llegaremos ya a saber.


   + info: Siruela
        Raúlo Cáceres



Sea éste nuestro pequeño homenaje a la recientemente fallecida Ingrid Pitt, no la olvidaremos.